Las terapias celulares no son nuevas. Aprovechando la novedad y las promesas de las células madre algunas clínicas ya llevan años tratando pacientes con estas células. Estos tratamientos, sin embargo, no ofrecen ninguna fiabilidad y garantía oficial de curación. El auge de este tipo de clínicas privadas ha llevado a que algunas de ellas reivindiquen curaciones extraordinarias tales como que un único tipo de tratamiento es útil para 20 o 30 enfermedades a la vez. Lo peor es que alguno de estos tratamientos no autorizados ha causado graves daños a algunos pacientes. Este es el caso de la clínica Regenocyte cuyos tratamientos cardiológicos con células madre resultaron fatales para dos de sus pacientes a los que se administró tejido de médula ósea. Más recientemente, en Portugal, una paciente tuvo que ser operada para retirarle un crecimiento anormal y doloroso de tejido nasal que se le produjo como consecuencia de una administración de células nasales para paliar una lesión en su médula espinal. A pesar de todo, este negocio, que incluso toma la forma de turismo sanitario en países con regulaciones sanitarias laxas, está en auge y se estima que en EE.UU. existen entre 100 y 200 de estas clínicas.

El producto del que nos hacemos eco en este escrito es muy distinto de los que anuncian las clínicas privadas. En estos casos las clínicas utilizan células madre extraídas de los propios pacientes. Una vez cultivadas en el laboratorio para amplificar su número son readministradas localmente en los tejidos que se desea regenerar y el procedimiento se define como un trasplante autólogo de células madre. El proceso es largo y costoso y no siempre conduce a los resultados esperados. Existen unos pocos tratamientos de este tipo aprobados por las autoridades sanitarias como "investigational new drugs" para su uso, por ejemplo, en ensayos clínicos, sin embargo, la FDA planea clasificar las células madre que se usan en estas clínicas en la misma categoría que cualquier fármaco. Esto implica que sus productos tendrán que pasar un proceso de aprobación semejante al de los fármacos antes de ser aplicados en personas. Esta es una situación parecida a los tratamientos con heces fecales que ya hemos discutido en otra entrada de este blog.Propaganda de cosméticos con células madre

En el otro lado del espectro de los tratamientos con células madre es pertinente comentar que existe un floreciente mercado cosmético que anuncia productos que contienen células madre. En el caso de que estos productos contengan células o productos celulares, suelen ser de origen vegetal y no están vivas y por tanto no tienen nada que ver con lo que comentamos aquí. En la mayoría de los casos se aprovecha el nombre de "célula madre" para promocionar un producto diferencial basado en la propaganda de las promesas que pregona la medicina regenerativa mediante el uso de células madre.

La aplicación del producto en cuestión, Temcell®, no se puede considerar un trasplante autólogo, como los arriba mencionados, pues las células que contiene proceden de voluntarios sanos, nunca del propio paciente. Las células madre de estos donantes se han hecho crecer y multiplicar hasta obtener muchos miles de millones de células idénticas y estandarizadas. La compañía que ha desarrollado el producto es Mesoblast de Melbourne, Australia. Dicho producto se llamó originalmente Prochymal y fue registrado y aprobado en Canadá y Nueva Zelanda donde nunca fue comercializado. Una posible razón es que en ensayos clínicos de Prochymal desarrollados por la empresa Osiris Therapeutics de Maryland (USA) se demostró que el producto no es más efectivo que un placebo. A pesar de ello Mesoblast compró el producto a Osiris. Temcell® ha sido vendido a JCR Pharmaceuticals para su comercialización en Japón. Mientras tanto, Mesoblast está extendiendo los ensayos clínicos para registrar y aprobar el producto en EE.UU. Esta es una meta que espera conseguir el próximo año. Mesoblast está especializada en medicina regenerativa y tiene productos similares a Temcell® en ensayos clínicos avanzados para una serie de enfermedades como el fallo crónico cardíaco, el dolor lumbar y la artritis reumatoide.Células madre mesenquimales vistas al microscopioCultivo teñido de CMM

El precio aprobado para Temcell® y por tanto el coste de un tratamiento no es ninguna bagatela. El tratamiento aprobado consiste en 8 dosis administradas por inyección intravenosa de 2 millones de células por kilo de peso del paciente. El tratamiento se estima que puede durar unas 4 semanas y en caso de no ser efectivo puede prolongarse 4 semanas más. El precio de un envase de 72 millones de células cuesta 6.178 euros y dada la duración del tratamiento se ha aprobado que el coste para una persona adulta sea de entre 98.626 y 148.376 euros.

Los productos de Mesoblast están hechos con células madre mesenquimales (CMM), en inglés, mesenchymal stem cells, que también se llaman estromales. Dichas células que proceden inicialmente del tejido embrionario son multipotentes y precursoras de tejidos conectivos (esqueléticos) especializados como el de hueso, cartílago y adiposo. Multipotente significa que pueden dar lugar a diferentes tipos de células especializadas pero no a todos los tipos presentes en el cuerpo humano. Al principio de las investigaciones con CMM se creía que estas pueden diferenciarse en otros muchos tejidos aparte de los esqueléticos como, por ejemplo, las células nerviosas, las de corazón o hígado. Estos estudios no se han confirmado posteriormente. También se creía que estas células pueden aislarse de muchos tejidos humanos adultos como, por ejemplo, de médula ósea, adiposo, hígado, bazo, páncreas, músculo, dermis, pulmón y sangre pero esto tampoco ha sido ratificado. En este sentido, las figuras que acompañan al texto, tomadas de Internet y publicaciones especializadas, son solo orientativas y no absolutamente ciertas. Las células de Temcell® proceden de médula ósea. Sin embargo, el interés por las CMM aisladas de tejido adiposo ha aumentado en los últimos tiempos dada la accesibilidad de este tejido en comparación a otros (p.e. médula ósea) y el hecho de ser más abundantes en las grasas. En realidad, las CMM en la médula ósea están en una proporción muy baja que oscila entre el 0,001 y el 0,01 %.Las CMM pueden diferenciarse en distintos tejidos especializadosLas CMM de médula ósea también pueden diferenciarse en otros tipos celulares

Una de las ventajas más importantes que conlleva el uso de CMM para aplicaciones terapéuticas es que estas células carecen de moléculas en su superficie conocidas como antígenos de superficie que las delaten frente al sistema inmunitariocomo forasteras y así las CMM pueden ser administradas a cualquier paciente. La carencia de estos antígenos en las CMM despista a las células inmunitarias (p.e. dendríticas y linfocitos T) de sus funciones de limpieza y origina un efecto inmunosupresor local. Este efecto "pacificador" de los linfocitos es lo que las células madre de Temcell® inducen en los tejidos que forman parte de un órgano trasplantado. Si los linfocitos presentes en un órgano o tejido trasplantado no son "pacificados" adecuadamente por administración de fármacos inmunosupresores (p.e. ciclosporina) el paciente puede sufrir la enfermedad conocida como injerto-contra-huésped que puede ser fatal. Esta enfermedad es el resultado del ataque y destrucción por parte de los linfocitos T presentes en el órgano trasplantado de las células de los tejidos sanos del receptor a las que consideran extrañas. Estos conceptos son los que se esgrimem para la comercialización de los tratamientos con CMM, sin embargo, la ciencia es aún controvertida en estos y otros muchos aspectos básicos en la investigación relacionada con CMM.

Una ventaja importante del uso terapéutico de células madre es que no debe considerarse como un tratamiento único a modo de lo que se consigue con un fármaco actuando contra un síntoma o una diana terapéutica determinados. En realidad las células madre actuarían como un tratamiento múltiple en respuesta a un conjunto de señales biológicas anormales procedentes de un tejido enfermo. Este sería el caso de las CMM para tratar el fallo crónico cardíaco que Mesoblast ha seleccionado porque son muy efectivas para reparar y reconstruir los tejidos dañados y porque reducen la inflamación que causa cicatrices en el músculo cardíaco.

No cabe duda de que la primera comercialización de células madre producidas industrialmente en grandes cantidades es un gran paso en la carrera de convertir las células madre en una multitud de productos farmacéuticos para enfermedades que hoy solo tratamos con fármacos tradicionales a base de pequeñas moléculas orgánicas. También, es previsible que este primer paso sea la punta de un gran iceberg resultado de un sector inductrial que empuja con fuerza pero que no veremos del todo desplegado de forma inmediata. Así, las autoridades en estas materias como Martin Evans de la Universidad de Cardiff, que ganó en 2007 un premio Nobel por sus trabajos con células madre, es cauteloso y pronostica que este tipo de tratamientos podría llegar a tener ya un gran desarrollo en un par de generaciones.

Uno de los más ilustres pacientes tratados con células madre parece ser que es el cosmólogo Stephen Hawking. A los 21 años le diagnosticaron esclerosis lateral amiotrófica, una enfermedad mortal que impide la comunicación del cerebro con los músculos voluntarios que así se debilitan y atrofian. El tiempo de supervivencia suele ser de dos o tres años pero un 10 % de los pacientes sobrevive diez o más años. Hawking es un caso excepcional, inexplicable a la luz de los conocimientos médicos actuales, pues sigue con vida a sus 74 años. Su deterioro físico puede seguirse por algunas de sus fotografías que a partir de un cierto momento de su vida incluso parecen corresponder a personas distintas. El interés de Hawking por la medicina regenerativa que utiliza células madre ha sido notorio por el potencial curativo que ofrecen de su enfermedad. Ello lo ha demostrado con visitas en 2013 y 2014 a un centro pionero en estos estudios, el Cedars-Sinai Medical Center en Los Ángeles. En este centro están desarrollando terapias a base de células madre modificadas para que sinteticen una proteína que impide la muerte de las células nerviosas. De fuentes más o menos oficiosas y periodísticas se sabe que Hawking recibe tratamiento médico las 24 horas por un equipo médico de más de 12 personas. Parte de este tratamiento está formado por células madre proporcionadas mensualmente por el centro Cedars-Sinai. ¿Será este el secreto de la sobrevivencia excepcional de Stephen Hawking?

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Gregorio Valencia
Gregorio Valencia

Doctor en ciencias químicas e investigador científico del CSIC en el grupo de Química de Glicoconjugados del Instituto de Química Avanzada de Cataluña (CSIC). Trabaja en química médica en el área de descubrimiento de fármacos para el dolor y enfermedades amiloides.

Sobre este blog

La ciencia, como cualquier actividad humana, no está libre de tensiones que se producen entre el científico y su propia obra, entre los mismos científicos y entre los científicos y la sociedad destinataria de esta obra. Analizar estas tensiones ayuda a entender el esfuerzo y el alcance de los descubrimientos científicos. Por su impacto social, la ciencia biomédica es proclive a ellas.

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