Bacterias, las grandes supervivientes

01/10/2010 1 comentario
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El hecho de que las bacterias sobrevivan en condiciones extremas ha generado grandes expectativas entre los investigadores. Se ha recreado en un laboratorio de la Universidad de Florida Central el ambiente de Marte (temperaturas muy bajas, ambiente seco, radiaciones UV) y se ha comprobado cómo una bacteria muy común, la Escherichia coli, podía sobrevivir siempre que estuviera protegida de las radiaciones, como por ejemplo, si se encontrara cubierta de una fina capa de polvo. En un experimento semejante, científicos del CSIC recogieron microorganismos del cauce del río Tinto, con un ecosistema muy semejante al marciano, rico en hierro. Colocaron pastillas de este mineral sobre las bacterias para simular el polvo de la superficie de Marte y, tras someterlas a -170º C y a radiaciones UV, encontraron una elevada supervivencia de las mismas. Por otra parte, científicos británicos han comprobado cómo bacterias recogidas de los acantilados de Devon y colocadas en el exterior de la Estación Espacial Internacional (ISS) habían sobrevivido tras un viaje de 553 días, resistiendo bruscos cambios de temperatura, radiaciones elevadas y falta de oxígeno, siendo bacterias que realizan la fotosíntesis. ¿Y cómo? Debido a que formaban colonias multicelulares, que protegían a las células del interior y también, al grosor de su pared.

En un reciente artículo, investigadores de la Universidad Estatal de Pensilvania han conseguido revivir una bacteria, hasta ahora desconocida, que había permanecido 120.000 años bajo una capa de hielo de tres kilómetros de espesor en Groenlandia. Su pequeño tamaño, 0.9 micras de largo por 0.4 de ancho podría explicar, según sus descubridores, su capacidad de supervivencia. Habitaba en el interior de las pequeñas venas del hielo, alimentándose de los pocos nutrientes de alrededor, asimismo atrapados en el hielo y a los que accedía mediante un pequeño flagelo posterior. Tras someterla a varios meses de calentamiento (siete meses a 2º C y cuatro y medio a 5º C), la bacteria comenzó a multiplicarse. Para los autores de esta investigación, existe la posibilidad de que microbios parecidos hayan evolucionado bajo el hielo de los polos de Marte o de los océanos de Europa, uno de los satélites de Júpiter.

Estas y otras investigaciones refuerzan la posibilidad de vida más allá de la Tierra, así como la hipótesis de que los asteroides podrían haber transportado microbios a distintos planetas, incluido quizás el nuestro.