Cólera en Zimbabue

15/01/2009 0 comentarios
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   Cuando el abastecimiento de agua, el saneamiento y la higiene son deficientes, el cólera aparece. Es el caso de Zimbabue, que sufre el peor brote de cólera de su historia. Es ésta una enfermedad que no llegó a Europa hasta principios del siglo XIX y que había limitado su acción hasta entonces al valle del Ganges, en la India, su foco endémico originario. Cuatro grandes pandemias y dos epidemias de menor gravedad recorrieron el continente europeo de este a oeste durante aquel siglo, produciendo un gran número de víctimas ya que, al desconocerse el origen y los mecanismos de propagación, las medidas profilácticas y terapéuticas adoptadas resultaron ineficaces.
    En la primera mitad de la centuria se pensaba que las epidemias se originaban por cambios específicos en la atmósfera o por sustancias nocivas en ella llamadas miasmas. En 1883, en el transcurso de una epidemia colérica en Egipto, Robert Koch identificó la bacteria responsable, el Vibrio cholerae y el mecanismo de transmisión, la ingestión de agua o alimentos contaminados por la bacteria (frutas y verduras crudas, pescado y marisco crudos o mal cocinados). Las bacterias se encuentran en las heces de las personas infectadas y propagan la enfermedad cuando el agua de bebida y las aguas residuales no se tratan correctamente. El cólera produce diarrea y vómitos, que llevan a una deshidratación grave y, sin tratamiento adecuado, a la muerte en cuestión de horas.
   La epidemia de Zimbabue comenzó en agosto del pasado año y en el momento actual afecta a las diez provincias de esta nación africana y ha provocado la muerte de unas 1.500 personas, con una mortalidad del 3.5% de los afectados debido a la falta de recursos sanitarios. La grave crisis económica y política ha llevado al colapso de las infraestructuras: las alcantarillas desbordadas hacen que las aguas residuales se mezclen con el agua de bebida, la basura permanece en la calle sin recoger, falta agua corriente por los frecuentes cortes de suministro, todo un conjunto de factores que favorece la proliferación del cólera. La situación se ha complicado más si cabe por la huelga de médicos y personal de enfermería, que reclaman una mejora en sus muy precarias condiciones de trabajo.
   La epidemia está fuera de control, según denuncian las agencias de ayuda y ONG presentes en Zimbabue. Mientras centenares de enfermos hacen cola a la puerta de los hospitales, mientras las familias los hacen llegar en carretillas convertidas en improvisadas camillas, el gobierno de Robert Mugabe asegura que la situación está controlada, se ha negado durante meses a declarar el estado de emergencia y acusa a los Estados Unidos y Reino Unido de provocar el brote epidémico con un "arma biológica" y de querer invadir el país con la excusa de controlar la enfermedad.
   Sobran las palabras. Mejor leer el blog de Joanna Stavropoulou, médica de Médicos sin Fronteras, en la web de El Periódico, en donde ha contado el día a día de su trabajo durante la epidemia.