Salud infantil y pobreza

21/11/2008 0 comentarios
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    Ayer, 20 de noviembre, aniversario de la Declaración de los Derechos del Niño (Organización de las Naciones Unidas, 1959), se celebró el Día Universal del Niño, dedicado a promover el bienestar de la infancia en el mundo. Este bienestar está muy lejos de alcanzarse: uno de cada tres niños de los países en desarrollo (más de 500 millones) no tienen acceso a instalaciones sanitarias y uno de cada cinco no dispone de agua potable; más de 140 millones de ellos no han sido nunca escolarizados; el SIDA ha causado la muerte de uno o ambos progenitores de unos quince millones de niños en todo el mundo, de los que doce millones viven en Africa subsahariana.
    El año 2015 era la fecha prevista por los 189 estados miembros de la ONU para reducir estas cifras mediante la lucha contra la pobreza, el hambre, la enfermedad, el analfabetismo, la degradación del medio ambiente y la discriminación de la mujer. En setiembre de 2000 elaboraron los llamados Objetivos de Desarrollo del Milenio, con parámetros concretos para medir los resultados alcanzados. Estos objetivos se refieren principalmente a la infancia, ya que los niños son los primeros en morir cuando sus necesidades básicas no son satisfechas y son más vulnerables a la carencia de elementos esenciales como alimentos, agua, saneamiento y atención a la salud.
    La ONU revisa periódicamente los logros y retos pendientes para alcanzar estos objetivos. La útlima revisión, llevada a cabo el 25 de setiembre de este año por la ONU juntamente con representantes del sector privado y de la sociedad civil, ha puesto de manifiesto que por primera vez, en 2006, las muertes anuales de niños menores de cinco años descendieron por debajo de cinco millones, aunque cada día mueren 26.000 de ellos por causas evitables. Todavía en 2005, más de medio millón de mujeres fallecieron durante el embarazo, el parto o en las seis semanas posteriores, el 99% en países en desarrollo. Se ha reducido el número de personas nuevas infectadas por el virus del SIDA (VIH) y reducido en dos millones el número de muertes gracias al tratamiento con antirretrovirales, aunque el número de personas que viven con VIH ha aumentado. Tímidos avances junto a graves insuficiencias en el marco de una crisis financiera que, según el propio secretario general de la ONU, amenaza seriamente la lucha mundial contra la pobreza.
    Los documentos generados por la mencionada reunión de la ONU pueden consultarse en: www.un.org/spanish/milleniumgoals/2008highlevel