In memoriam Juan Puigdefábregas

18/02/2018 0 comentarios
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El pasado 26 de enero falleció en Pamplona Juan Puigefábregas, uno de los investigadores españoles más influyentes en el estudio de las zonas áridas. Sirva esta entrada para rendir un pequeño tributo a su memoria y su obra

Juan Puigdefábregas Tomás (Barcelona, 1940 - Pamplona, 2018), Profesor ad honorem en la Estación Experimental de Zonas Áridas (EEZA) del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, es sin duda alguna uno de los grandes referentes nacionales de la investigación sobre la ecología de las zonas áridas y uno de los principales expertos de todo el mundo en el estudio de la desertificación. La obra de Juan ha tenido un notable impacto sobre los que escribimos este blog, por lo que nos gustaría rendirle un pequeño tributo y hacer público nuestro reconocimiento a la misma con esta entrada. Recomendamos también a los lectores que consulten el In memoriam realizado por Gabriel del Barrio, uno de sus más estrechos colaboradores en la EEZA, donde podrán descubrir más detalles sobre su vida y obra y leer los comentarios de numerosos colegas que tuvieron la inmensa fortuna de compartir trabajo y experiencias con Juan.

Yo (Fernando) entré en contacto con la obra de Juan tan pronto comencé mi tesis doctoral, allá por el año 1998, centrada en distintos aspectos de la ecología y restauración de los espartales semiáridos de Stipa tenacissima. Recuerdo que varias de las primeras "lecturas" que me dieron mis directores de tesis (Jordi Cortina y Susana Bautista) fueron la tesis doctoral de Gerardo Sánchez Barrionuevo, dirigida por Juan, y varios trabajos derivados de la misma centrados en el estudio de la distribución en el espacio de las macollas de esparto y cómo ésta interactuaba con los flujos de agua en la superficie del suelo que se forman tras las tormentas y la topografía (el lector interesado puede encontrar un magnífico resumen de estos trabajos en esta revisión). Recuerdo con nostalgia la emoción y el impacto que estos trabajos, que combinaban a la perfección elegantes modelos matemáticos con datos de campo sobre aspectos básicos de la biología del esparto, me causaron en aquellos momentos, convirtiéndose desde entonces en lecturas de cabecera que me han acompañado durante toda mi carrera hasta la fecha y que han contribuido notablemente a moldear mi conocimiento sobre los ecosistemas áridos. Tal fue la importancia del trabajo de Juan en mi tesis doctoral que fue parte del tribunal que juzgó la misma. Guardo muy gratos recuerdos de la discusión científica que mantuvimos ese día, así como de las distintas (y escasas lamentablemente) oportunidades que hemos tenido a lo largo de los años para discutir sobre nuestro trabajo, las zonas áridas y su problemática.

Fotografía de Juan Puigdefábregas 

Juan Puigdefábregas durante la charla que impartió en la Cuarta Conferencia Internacional sobre Biohidrología, celebrada en Almería en septiembre de 2016.

Yo (Santi) entré en contacto con la obra de Juan gracias a los consejos de mi director de DEA (ahora Máster), Jordi Cortina, al igual que Fernando. Nunca tuve la oportunidad de conocer a Juan en persona, por desgracia, pero en cambio su obra me ha acompañado desde mis primeros pasos en esto de la ecología de sistemas áridos. Entre los muchos trabajos relevantes que Juan realizó durante su tiempo en la EEZA, a mí siempre me parecieron fascinantes e inspiradores sus estudios pioneros sobre los mecanismos que dirigen las interacciones entre plantas, en particular con una de sus queridas amigas, que luego lo fue mía: Retama sphaerocarpa. Mención aparte merece la clasiquísima Figura 3 (y el artículo completo) de la revisión destacada arriba por Fernando, que es uno de sus estudios más relevantes sobre redistribución de agua y sedimentos que existen hoy en día. Este clásico inspiró gran parte de las discusiones de mis trabajos de tesis doctoral y es, sin lugar a dudas, aún plenamente relevante y novedoso casi 20 años después de su publicación. Es imposible describir en pocas palabras la enorme importancia del trabajo de Juan para entender la ecología de los sistemas áridos, describir la dinámica de redistribución de nutrientes que es la base de su funcionamiento, o la formación de manchas de vegetación y sus interacciones en el suelo, y la aplicación de teoría ecológica de primer nivel para resolver uno de los problemas ambientales a los que nos enfrentamos hoy en día, la desertificación. Es difícil describirlo, sin duda, pero sirva este pequeño homenaje para agradecérselo enormemente, de parte de todos.

No queremos hacer aquí un repaso pormenorizado de la extensa obra de Juan (el lector interesado en conocer más detalles sobre la misma puede consultar su currículo), pero únicamente nos gustaría enfatizar su importancia que la misma ha tenido para "poner en el mapa" la importancia de las zonas áridas tanto en España como en el resto del mundo más allá del ámbito estrictamente científico. Así, nos gustaría destacar sus importantes contribuciones en proyectos y paneles internacionales de gran calado relacionados con los ecosistemas y los servicios que nos prestan, el cambio climático y la desertificación, como el Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC), el Programa Internacional Geo-Biosfera, la Evaluación de Ecosistemas del Milenio o el Convenio de Naciones Unidas de Lucha Contra la Desertificación (UNCCD) combatir la desertificación, por citar algunos ejemplos. Dentro de España, Juan fue el investigador responsable del capítulo de zonas áridas de la Evaluación de Ecosistemas del Milenio y junto a su equipo de investigación desarrolló una metodología rigurosa para cuantificar la superficie de nuestro país afectada por la desertificación. También queremos destacar su compromiso con la sociedad como científico independiente a la hora de aportar su opinión como experto en cuestiones de gran calado social, como lo demuestra su participación en los medios de comunicación a la hora de hablar sobre temas como el fallido Plan Hidrológico Nacional, la desertificación o la gestión del uso del agua en zonas áridas, por citar unos ejemplos.

Querido Juan, muchas gracias por compartir tu sabiduría y conocimientos sobre las zonas áridas y las amenazas que les acechan, que estamos seguros seguirán influenciado a un sinfín de estudiosos y gestores de estos lugares en todo el planeta. Descanse en paz.