Muchas son las satisfacciones que a lo largo del año que acaba de morir han recibido los científicos en su tenaz empeño en descifrar los misterios de la naturaleza y aplicar, vía el desarrollo de la técnica apropiada, los descubrimientos obtenidos. El convencimiento de que, pese a todo, podría superarse la velocidad de la luz, es un ejemplo del que se ha hecho eco este mismo portal, lo mismo que la existencia del bosón de Higgs.

 

Pero el de la ciencia no es un camino lineal. Junto a promesas y esperanzas en su éxito, demostrado en la inversión billonaria de IMB, Samsung y Nokia en la investigación sobre el grafeno, hemos asistido en el 2011 al cierre de la línea de células madre embrionarias del gigante de la biotecnología Geron. Todo apunta que se ha disipado el sueño de unas células regeneradoras en las principales patologías de la humanidad. La utopía de que los paralíticos caminaran tras inyecciones de células madre ha sufrido un grave revés. Geron ha abandonado el primer ensayo de ese tenor. De hecho ha cerrado la línea entera de investigación sobre células madre embrionarias, ante los magros resultados e inducida por la necesidad de recortar gastos.

 

Geron, que tiene su sede en el californiano Menlo Park, había financiado el trabajo de James Thomson, de la Universidad de Wisconsin, quien en 1998 aislaba las primeras células madre embrionarias. El ensayo con neuronas derivadas de células madre embrionarias empezó en 2010. En enero de 2009 la Administración de Fármacos y Alimentos lo había aprobado, tras recibir un informe de solicitud de 21.000 páginas. De acuerdo con el mismo, ocho pacientes que habían sufrido un daño traumático reciente en la espina dorsal recibirían una inyección de dosis prudente de precursores oligodendrocíticos. Ya se había inyectado en cuatro pacientes. No se produjeron efectos perversos, pero tampoco mejoras reseñables, aun cuando los tests de laboratorio habían logrado, en múridos paralíticos, que movieran sus patas traseras, merced al restablecimiento de la vaina de mielina de las neuronas.

 

 Al prescindir de la investigación en células madre embrionarias, la compañía a ahorrará 66 técnicas, el 38 por ciento de su plantilla. La depuración metodológica alcanzada por Geron podría aplicarse, sin embargo, en otros ámbitos. Algunos citan así sus posibilidades en el dominio de las células pluripotentes inducidas, que no entrañan los problemas éticos asociados a las células madre embrionarias, cuya derivación comporta la destrucción de embriones humanos.

 

José María Valderas
José María Valderas

Biólogo por la Universidad de Barcelona, donde se doctoró en filosofí­a, fundó la revista Mente y cerebro durante su etapa de director general de Prensa Cientí­fica, S.A. Ha recibido el premio "European Science Writers Award".

Sobre este blog

Cuando el filósofo aborda la naturaleza humana evoca las preguntas de Kant: ¿qué puedo saber? ¿qué debo hacer? ¿qué me cabe esperar? ¿qué es el hombre? Kant reduce las tres primeras cuestiones a la última. Aquí prestaremos particular atención a la identidad de la que tratan los neurocientíficos, basada en las sinapsis.

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