No todos los días le ocurre al científico medio ser nombrado en las noticias. Y cuando esto sucede, raramente suele deberse a un mérito individual. Normalmente, detrás de esa fugaz aparición hay años, lustros, décadas de trabajo de un equipo, tanto del que forma parte nuestro hipotético científico medio, como de otros que comparten tema de estudio y van construyendo, granito a granito de conocimiento, los cimientos de una hipótesis, de una teoría. Ya nos advertía Ramón y Cajal en su libro Reglas y consejos de investigación científica que los genios, como las cumbres más elevadas, surgen solamente en las cordilleras.

La pasada semana algunos medios, entre ellos la revista Investigación y Ciencia, se hicieron eco de un trabajo en el que he tenido la suerte de participar. Pero como el artículo que lo detalla se encuentra disponible de manera gratuita para quien desee consultarlo (pinchar aquí), mi intención es relatar aquí lo que no está escrito en él.

Primero, resaltar el esfuerzo y trabajo de años, previos a mi aterrizaje en el laboratorio de Ingeniería de Red Génica, de la primera autora del estudio, Mireia Garriga-Canut, y su director e investigador principal, Mark Isalan. Constituye un raro privilegio para un investigador postdoctoral como quien suscribe llegar novato a un gran laboratorio y encontrar gran cantidad de los problemas ya resueltos de manera brillante, con todo listo para arremangarse y simplemente poner a funcionar los últimos toques. Segundo, no me resisto a publicar aquí la dedicatoria que Mark Isalan quiso añadir al artículo y los editores de la revista, Proceedings of the National Academy of Sciences USA, eliminaron de la última versión. Rezaba así: Dedicamos este trabajo a Max Perutz, por proporcionarnos inspiración sobre de las poliglutaminas. Entiendo que si la política de una revista dada prohíbe las dedicatorias, ésta debía ser eliminada. Sin embargo, no lo comparto.

Paradójicamente, pareciera que en esta sociedad de la información en la que vivimos, la información esté condenada a desaparecer. Cada vez más los artículos científicos se acortan, se insta a los autores a reducir al máximo las secciones, el número de palabras, las figuras explicativas se empequeñecen y obligan a inextricables fusiones; unas breves palabras sobre la historia personal del científico ni por asomo vamos a encontrarlas. A mi modo de ver, esta política supone un gran empobrecimiento: privando al artículo de la dedicatoria a Max Perutz, se priva al estudiante o científico que desconozca la vida y la obra del ganador del premio Nobel de Química de 1962 de que, picada la curiosidad, indague un poco y las descubra. Privando a la comunidad científica de la historia personal de los investigadores, se esconden los caminos torcidos que nos llevan a los descubrimientos. En un artículo publicado en 1995*, Max Perutz escribe: Quiero contar aquí como mi interés sobre el control de la afinidad por el oxígeno del hierro del grupo hemo de la hemoglobina me condujo a estudiar el mecanismo molecular de ciertas enfermedades neurodegenerativas hereditarias. Con una introducción digna de novela, no es de extrañar que incluso a alguien tan alérgico a la bioquímica como lo ha sido quien suscribe durante años, le entre el gusanillo de saber qué pasó. Y precisamente un gusano, el nemátodo parásito Ascaris, nos informa Perutz, es una de las claves de su historia. Su hemoglobina posee una afinidad tan alta por el oxígeno que no se libera ni siquiera en el vacío. Como bioquímico especialista en estructura de proteínas, Perutz describe que en la hemoglobina de Ascaris las cadenas proteicas se pliegan formando una especie de cremallera polar, que no había sido descrita con anterioridad. Se da cuenta de que otras secuencias, entre ellas las que poseen repeticiones del aminoácido glutamina, pueden formar estructuras similares. Publica un artículo acerca de estas estructuras, nos dice, y se olvida de ellas. Sólo momentáneamente, porque ese mismo año, 1993, se descubre que la mutación causante de la enfermedad de Huntington se debe, precisamente, a un exceso de glutaminas en una proteína denominada huntingtina, de función aún hoy en día no comprendida en su totalidad. Aún sin pruebas neuropatólogicas, Perutz predice que quizá las estructuras en cremallera que podrían formar las cadenas expandidas de glutamina de la huntingtina mutante deben provocar agregados proteicos que acabarían matando a las neuronas. Sabemos ahora que tiene razón: la huntingtina mutante se deposita en forma de agregados tóxicos. Acaba su artículo con unas palabras muy inspiradoras: Vale la pena reflexionar sobre el heho de que lo que me llevó a la idea de la estructura en cremallera de las repeticiones de glutamina no fue el interés por la enfermedad neurodegenerativa, sino mi curiosidad acerca de la enorme afinidad por el oxígeno de la hemoglobina de Ascaris lumbricoides. Siempre he encontrado que, de una manera extraña e impredecible, mi investigación me planea.

Glutamine zipper

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*Perutz, M.F., Glutamine repeats as polar zippers: their role in inherited neurodegenerative disease. Molecular Medicine, Volume 1, Number 7, 1995.
Del mismo artículo está extraída la imagen adjunta, que muestra la estructura en cremallera formada por una cadena de glutaminas, generada por ordenador.
Carmen Agustín Pavón
Carmen Agustín Pavón

Profesora Contratada Doctora de la Universitat de València. Me doctoré en Neurociencias por la misma universidad, con una estancia breve en la Università di Roma La Sapienza. Trabajé como investigadora en la University of Cambridge, Centre de Regulació Genòmica de Barcelona e Imperial College London, y como profesora en la Universitat Jaume I de Castelló. Además, soy zurda, aprendiz de todo y maestra de nada.

Sobre este blog

"Que la actividad desarrollada de manera tan imperfecta haya sido y sea todavía para mí fuente inagotable de alegría, me hace percatarme de que la imperfección al llevar a cabo la tarea que nos hemos fijado o que nos ha sido asignada, se ajusta más a la naturaleza humana tan imperfecta que no la perfección."

Rita Levi-Montalcini, Elogio de la imperfección

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