En la última década sólo una empresa de cada nueve ha logrado sostener un mínimo nivel de crecimiento rentable. El hecho, según Chris Zook y James Allen, se explica por la paradoja que el crecimiento crea complejidad y la complejidad es la asesina silenciosa del crecimiento. El 76 % de las empresas cree que en poco tiempo va a ser "imposible" gestionar de manera correcta el rendimiento de las aplicaciones de negocio debido al crecimiento vertiginoso de la complejidad tecnológica actual (Europa Press).

El Sociólogo e investigador francés Edgard Morín (París, 1921- ) de fuerte ascendencia en los círculos académicos es considerado el padre del “pensamiento complejo”. Él lo concibe como un pensamiento total, completo y multidimensional. Lo visualiza como pensamiento no parcelado y no reduccionista sin dejar de reconocer su característica de inacabado e incompleto. Para Morín el pensamiento complejo íntegra las formas simplificadoras de pensar. El pensamiento simplificante no concibe la conjunción de lo uno y lo múltiple, unifica en abstracto, anula la diversidad y por este camino se llega a la “inteligencia ciega” sin visión adecuada de un mundo integrado.

La tendencia de las universidades es a parcelar el conocimiento cada vez en más  especialidades, cerrando las puertas a los futuros profesionales a la compresión de la complejidad inherente al desarrollo exponencial originado por el conocimiento científico-tecnológico de avanzada.

La solución encontrada por las empresas es armar equipos de trabajo multidisciplinarios para posicionarse de cara a la realidad tratando de sumar las capacidades específicas de los profesionales. Pero la suma no constituye una integración y, la creciente complejidad socioeconómica generada por las tecnologías exponenciales y convergentes, paulatinamente se convierte en la asesina silenciosa del crecimiento.

La dificultad de los profesionales es aún mayor a la de las empresas debido a que la superespecialización los aleja cada vez más de la comprensión de un planeta enmarañado.

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Una solución hacia la integración necesaria para comprender la era actual la constituye la capacitación simultánea en ciencia, tecnología y gestión con la finalidad de formar innovadores vinculados con las NBIC (Nano-Bio-Info y Cognotecnologías). Disciplinas responsables del paso de la “sociedad informática” a la “sociedad multidireccional” con la cual se pretende dar respuestas a las necesidades socioeconómicas de los 7.500 millones de habitantes del planeta.

Para crecer en lo colectivo e individual debemos volver a integrar el conocimiento revirtiendo aceleradamente la tendencia de la universidad actual de fragmentar la universitas (universalidad).

La complejidad, asesina silenciosa del crecimiento, acecha.

Alberto Luis D’Andrea
Alberto Luis D’Andrea

Director de Nanotecnología y Nuevas Tecnologías de la Universidad CAECE (Buenos Aires, Argentina).Profesor y Doctor en Ciencias Químicas egresado de la Universidad de Buenos Aires (UBA). Posgrado de Ingeniería Biomédica dictado en conjunto por la Fundación Favaloro y la Facultad de Medicina (UBA). Presidente de la Confederación Argentina de Biotecnología (CAB) y de la Confederación Argentina de Nanotecnología (CAN). Coordinador de la Comisión de Biotecnología y Nanotecnología del Colegio de Ingeniería Agronómica (CPIA). Autor de numerosos trabajos de investigación en revistas internacionales, libros relacionados con la docencia y artículos en diarios y revistas. Último libro (2017) "La Convergencia de las Tecnologías Exponenciales & la Singularidad Tecnológica". Creador y redactor del periódico online Biotecnología & Nanotecnología al Instante. Creador y columnista del programa radial Café Biotecnológico. http://albertodandrea.blogspot.com.ar Twitter: @gengenial

Sobre este blog

Una visión del futuro desde la nanotecnología.

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