En el artículo Investigación básica, aplicada e innovativa, publicado en el Scilogs Homo nanus el 21 de julio del año 2019, decíamos:

“En muchos países todavía se discute sobre la prioridad de asignación de recursos a la investigación básica o a la investigación aplicada. No podemos dejar de reconocer que el producto de la secuencia educación, investigación básica-investigación aplicada debe concluir en productos y/o servicios innovadores capaces de dar respuesta a las crecientes necesidades socioeconómicas originadas por el alarmante crecimiento de la población del planeta (5000 millones de habitantes en los últimos 69 años). Para completar el camino hacia la innovación tecnológica ya no basta con la investigación básica y la investigación aplicada hay que agregar los conocimientos necesarios para investigar en lo financiero, económico y comercial las posibilidades de generar empresas de base científico-tecnológicas, generalmente pymes, con una alta dependencia del conocimiento de avanzada. Lo expuesto conlleva a un cambio en la formación de los profesionales: pasar de la adquisición de solo las capacidades específicas científico-tecnológicas vinculadas a su profesión a lograr un espectro más amplio integrando ciencia, tecnología y gestión. Profesionales de avanzada en lo científico-tecnológico y también con los conocimientos de gestión necesarios para implementar las empresas destinadas a cerrar el ciclo hacia la innovación con crecimiento”.

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Una de las triples iii a la cual nos referimos está formada por la primera letra de investigación básica, investigación aplicada e innovación. A lo expuesto se le puede integrar otra triple iii vinculada a la incentivación y ejercitación de capacidades vinculadas con la base genética de las personas: imaginación e inventiva para la innovación.

La capacitación vinculada con el desarrollo de la imaginación y la inventiva se puede iniciar desde los ciclos educativos básicos y es trasversal a todos los del sistema educativo.

Tal como se observa en la figura estamos hablando de dos conjuntos de necesidades cuya intersección es la innovación. Las triples iii sólo pretenden proporcionar una referencia en la diversidad, un enfoque integrador y prioritario orientado hacia las capacidades a desarrollar para lograr una educación capaz de dar respuestas ciertas y suficientes a las problemáticas socioeconómicas del siglo en un contexto caracterizado por el malestar social.

Alberto Luis D’Andrea
Alberto Luis D’Andrea

Director de Nanotecnología y Nuevas Tecnologías de la Universidad CAECE (Buenos Aires, Argentina).Profesor y Doctor en Ciencias Químicas egresado de la Universidad de Buenos Aires (UBA). Posgrado de Ingeniería Biomédica dictado en conjunto por la Fundación Favaloro y la Facultad de Medicina (UBA). Presidente de la Confederación Argentina de Biotecnología (CAB) y de la Confederación Argentina de Nanotecnología (CAN). Coordinador de la Comisión de Biotecnología y Nanotecnología del Colegio de Ingeniería Agronómica (CPIA). Autor de numerosos trabajos de investigación en revistas internacionales, libros relacionados con la docencia y artículos en diarios y revistas. Último libro (2017) "La Convergencia de las Tecnologías Exponenciales & la Singularidad Tecnológica". Creador y redactor del periódico online Biotecnología & Nanotecnología al Instante. Creador y columnista del programa radial Café Biotecnológico. http://albertodandrea.blogspot.com.ar Twitter: @gengenial

Sobre este blog

Una visión del futuro desde la nanotecnología.

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