El académico Alexander Oparin dice en su libro El Origen y la Evolución de la Vida (1968): “La vida es una forma particular y muy compleja del movimiento de la materia...”, “Es dudoso que durante el último milenio el hombre haya cambiado mucho en términos biológicos, pero durante ese tiempo adquirió sobre la naturaleza un poder sin precedentes, resultado de una evolución social, y no de una evolución biológica individual...” Esa evolución social científico-tecnológica le permite al hombre no sólo desplazarse a altas velocidades en autos y trenes o volar en aviones, también le permite silenciar el ADN (ARNi), reparar/modificar genomas (CRISPR-Cas9) y comenzar a desarrollar cerebros artificiales con nanochips neuromórficos y memristores.

Resulta evidente entonces que el complejo movimiento de la materia ya no depende de nuestro desarrollo biológico natural y que el camino del progreso humano está centrado en la forma social del movimiento de la materia efectivizado y centrado en el avance de las ciencias-tecnologías integradas con capacidad de transformar la naturaleza: la química, la nanotecnología y la biotecnología.

Sigamos leyendo a Alexander Oparin: “Lo que diferencia en términos cualitativos la vida de otras formas del movimiento de la materia es el hecho de que en los cuerpos vivos varias decenas y aún centenas de millares de reacciones químicas individuales...son estrictamente coordinadas en el tiempo y en el espacio, y se combinan según un orden unificado de autorrenovación continua”. En definitiva nuestro movimiento se basa en la capacidad compleja del metabolismo para obtener y asegurarnos la energía vital.

El sol es la única fuente de energía que ha abastecido y abastece a las “fabricas de vida” que son las células. Desde el punto de vista del aprovechamiento que las células hacen de la energía solar, sólo existen dos variedades: las que hacen acopio o “empaquetan energía” fotosintéticas y las que no contienen clorofila, todas las células de los individuos del reino animal, incluido el hombre. Comprende a los animales que comen vegetales (herbívoros) y a los animales que comen animales que comieron vegetales (carnívoros). Tal vez los seres humanos pudieran haber evolucionado con los milenios para captar directamente la luz solar, pero esto no ocurrió.

Si extrapolamos la mínima evolución biológica en comparación con el crecimiento exponencial de lo social científico-tecnológico, el tema comienza a ser cuantitativo y sería de esperar que cuando las condiciones ambientales hagan imposible la vida en la tierra (colapso ambiental), los avances liderados por la nanotecnología nos permitan pasar del hombre celular mortal al hombre robotizado inmortal a través de un software-mente introducido en un cerebro artificial. Un robot (Homo nanus) alimentado por luz solar (baterías, pequeños paneles) que no requiera agua, alimentos, oxígeno, ni células, ni genes. Un viajero atemporal en el universo.

Un movimiento no biológico de la materia para disminuir la complejidad y las problemáticas asociadas con su movilidad vital actual.

Gracias Alexander Oparin.

 

Lecturas complementarias:

Alexander Oparin. El Origen y la Evolución de la Vida. Ediciones Curie. 1978. Buenos Aires.

Umberto Ítalo Gallasso. Célula, simbiosis y cáncer. 1982. Buenos Aires.

Alberto Luis D’Andrea
Alberto Luis D’Andrea

Director de Nanotecnología y Nuevas Tecnologías de la Universidad CAECE (Buenos Aires, Argentina).Profesor y Doctor en Ciencias Químicas egresado de la Universidad de Buenos Aires (UBA). Posgrado de Ingeniería Biomédica dictado en conjunto por la Fundación Favaloro y la Facultad de Medicina (UBA). Presidente de la Confederación Argentina de Biotecnología (CAB) y de la Confederación Argentina de Nanotecnología (CAN). Coordinador de la Comisión de Biotecnología y Nanotecnología del Colegio de Ingeniería Agronómica (CPIA). Autor de numerosos trabajos de investigación en revistas internacionales, libros relacionados con la docencia y artículos en diarios y revistas. Últimos libros: La Convergencia de las Tecnologías Exponenciales & la Singularidad Tecnológica (2017) y Pensar el siglo XXI (2022). Creador y redactor del periódico online Biotecnología & Nanotecnología al Instante. Creador y columnista del ex programa radial Café Biotecnológico (Radio Cultura) y del actual Que lo nuevo no te sorprenda (Ambiente Radio).

http://albertodandrea.blogspot.com.ar 

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Una visión del futuro desde la nanotecnología.

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