Molinete electrostático: Motor accionado por el efecto punta. El principal reto consiste en lograr un equilibrado perfecto entre los radios del rotor. [Marc Boada]El primero de septiembre de 1747, Benjamín Franklin remitió una carta a P. Collinson en la que le explicaba diversos experimentos que estaba realizando destinados a demostrar el sorprendente efecto que tenían los objetos puntiagudos para movilizar cargas eléctricas, o como decía tan ilustre científico, para sacar el fuego eléctrico de aquellos cuerpos que lo poseyesen. En realidad Franklin estaba inmerso en un amplio programa de pruebas de los efectos producidos por los objetos aguzados.

Descubrió, por ejemplo, que para descargar una esfera utilizando una fina aguja debía acercar esta a cinco o seis pulgadas de distancia, en cambio si el objeto tenía una punta roma debía acercarse mucho más, prácticamente a una sola pulgada. Concluyó, correctamente, que la densidad de carga, por decirlo en términos contemporáneos, se disparaba en el extremo de puntas finísimas. Luego observó que a oscuras una punta conectada a una máquina eléctrica presentaba un penacho luminoso, y que si acercaba la mano podía percibir un débil soplo de aire, que en ocasiones era tan potente que tenía la capacidad de apagar la llama de una vela. Sus investigaciones continuaron y también sus reflexiones. Comprendió entonces que la punta cargada cede parte de esas cargas al aire circundante. Este, ahora con carga del mismo signo, es repelido y reemplazado de nuevo por más moléculas a electrizar. Por tanto, si el aire es accionado por la carga de la punta, esta misma punta experimentará una fuerza de reacción.

Ese fue el nacimiento del molinillo electrostático o torniquete eléctrico, como se designa en los libros antiguos de física. Un invento modesto e inscrito en un proceso de investigación que proporcionó resultados más espectaculares, ¿cómo si no Benjamín Franklin habría inventado el pararrayos?

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Marc Boada Ferrer
Marc Boada Ferrer

Divulgador científico y experto en ciencia experimental. 
Web: marcboada.com

Sobre este blog

Publicar un experimento significa que antes ha sido necesario hacer muchos más, a veces pequeñas pruebas, en ocasiones tanteos aleatorios; incluso de vez en cuando hacemos manipulaciones improvisadas. Y es que el día a día del experimentador está cargado precisamente de estas acciones.

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