El 17 de enero de 1912, hoy hace 100 años, el capitán Robert F. Scott (1868-1912) de la Armada Británica, junto con su equipo Evans, Bowers, Wilson y Oates alcanzan el polo sur con la decepción de que solo unas semanas antes, los noruegos, liderados por el marino y explorador Roals Amundsen (1872-1928) lo habían hecho con un equipo numérica y tecnológicamente inferior. Ambos habían salido el 19 de octubre de 1911 desde sus correspondientes puertos, en una dura y fría ruta de 1.500 kilómetros hasta el polo sur.


El explorador Roald Amundsen y el capitán Robert Falcon Scott

Las estrategias usadas por ambos equipos fueron diferentes. Amundsen tenía un equipo humano pequeño con muchos perros pero no sufuciente comida para estos porque los iría sacrificando a medida que se debilitaban. Por otro lado, Scott contaría con un grupo muy numeroso que dejaría provisiones en los campamentos base e irían regresando de forma escalonada. Además Scott optó por usar caballos y trineos motorizados. Los trineos motorizados se estropearon enseguida y los caballos murieron en pocos días a causa del frío y las bajas temperaturas de unos 30 grados centígrados bajo cero. La dieta, aunque era parecida: Galletas, chocolate y comida para perros, para el grupo de Amundsen era más rica en grasas. En general, el grupo de Amundsen era más rápido y hacían más kilómetros por día que el grupo de Scott de tal manera que llegaron casi un mes antes. No se supo nada del capitán Scott ni de su grupo hasta que al año siguiente, durante el relativamente buen tiempo que la primavera otorga los encontraron muertos en una tienda a solo 18 kilómetros del campamento base y de las nuevas provisiones.

En el artículo anterior del blog decíamos que aunque sea posible integrar todo un satélite en solo 100 gramos, si no hay un cohete que pueda poner los femto-satélites en órbita de forma económica, segura y regular, de nada servirá tanta tecnología. En cierta forma la estrategia que el sector aerospacial sigue hoy en día se asemeja mucho a la estrategia del grupo de Scott que es piramidal si bien requiere de grandes inversiones económicas mientras que el paradigma que siguen los femto-satélties se parece a la estrategia del grupo de Amundsen que es minimalista.

Hasta ahora, al tener satélites grandes y pesados, puesto que los combustibles que tenemos son poco eficientes y nos lo tenemos que llevar durante todo el camino, la única manera de poner estos satélites en el espacio es con una estructura piramidal, es decir, una lanzadera enorme hecha a base de etapas, donde una gran etapa alcanza una altura, que deja una etapa más pequeña. Así de forma escalonada van volviendo a la tierra sin combustible, como hacía el grupo de Scott. Esto es así porque el impulso específico de los cohetes es bajo. El impulso específico nos da una idea de lo que tarda en quemar un kilógramos de combustible produciendo un kilógramo-fuerza de empuje. Esta definición emana de la llamada ecuación del cohete de Tsiolkovsky que es el producto entre Ve (La velocidad de escape de los gases) y el logaritmo neperiano de la fracción de masas entre la masa lleno y la masa en vacío.


Ecuación del cohete

El paradigma de la carga de pago del espacio (Space Payload Paradigm) dice que es posible diseñar una misión espacial al rededor de la carga de pago pero paradójicamente, esto, hoy en día, no es así. El diseño de una misión espacial se hace principalmente al rededor de la disponibilidad que el mercado de lanzaderas ofrece. Un mercado por cierto muy reducido y costoso, tanto, que solo pocos pueden permitirse poner en órbita satélites. El paradigma de la carga de pago del espacio supone cambiar de estrategia, una estrategia minimalista, como el grupo de Amundsen; es decir, para diseñar una misión centrada en la carga de pago, hay que diseñar la lanzadera en función de la carga de pago y no al revés. La moraleja es que no por tener muchos recursos se llega antes a la meta.

Joshua Tristancho Martínez
Joshua Tristancho Martínez

Profesor de la Universidad Politécnica de Cataluña (UPC). Responsable del programa de espacio para femto-satélites y mini-lanzaderas en Team FREDNET y WikiSat.  Ingeniero Técnico Aeronáutico, esp. Aeronavegación, y Master in Aerospace Science and Technology por la UPC.

Sobre este blog

El creciente desarrollo que la tecnología experimenta en el sector aeroespacial hace que cada vez sea más barato el acceso al espacio. El uso de femto-satélites (menos de 100 gramos) con plena capacidad de comunicación y control, nos permitirá usar micro-lanzaderas (menos de 100 kg) de bajo coste para ponerlos en órbitas LEO (Low Earth Orbit).

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