28 de Julio de 2022
Medioambiente

50 formas de valorar la naturaleza

Evaluar el ambiente únicamente en términos económicos puede resultar dañino tanto para las personas como para el planeta.

[FelixMittermeier/Pixabay, Pixabay License]

Existen más de 50 formas de calcular el valor de la naturaleza, pero la mayoría de las investigaciones realizadas y de las políticas aplicadas se centran solo en un par de métodos. Estos consisten en contar el número de especies y evaluar el coste que supondría reemplazar el servicio que presta la naturaleza. Sin embargo, según el estudio de mayor envergadura jamás realizado sobre la valoración de la naturaleza, basarse solo en términos económicos puede ser dañino tanto para las personas como para la naturaleza.

Según el informe de la Plataforma Intergubernamental de Biodiversidad y Servicios Ecosistémicos (IPBES, por sus siglas en inglés), «a la hora de instaurar políticas, se ignoran en gran medida las múltiples formas en las que la naturaleza es importante para las personas», sobre todo en el caso de los pueblos indígenas y las comunidades con menos recursos.

Por ejemplo, según el informe, cuando se presenta la propuesta de construcción de una presa hidroeléctrica, importan más las necesidades de los consumidores urbanos que las de las comunidades afectadas, especialmente si estas últimas se ven obligadas a desplazarse, con lo que pierden sus medios de subsistencia y se ven obligadas a cambiar su modo de vida.

El hecho de que el mundo no valore la biodiversidad como debería ha provocado el declive a largo plazo de toda una serie de servicios que nos ofrece el ambiente, señala Anne Larigauderie, ecóloga y directora de la oficina del IPBES en Bonn, en el informe que se presentó el 11 de julio. «Hace 50 años que se reducen progresivamente la polinización natural de los cultivos y la capacidad de regulación del agua.»

Hay pruebas sólidas que demuestran que evaluar la naturaleza basándose en su valor de mercado reduce la biodiversidad, señaló Unai Pascual, economista del Centro Vasco para el Cambio Climático (bc3) en Leioa, en la presentación de Bonn. «Se ignoran muchos otros valores, ya que solo interesan los beneficios a corto plazo y el crecimiento económico», añadió Pascual, quien codirigió la evaluación.

El 8 de julio, 139 gobiernos de todo el mundo aprobaron un Resumen para legisladores. Se espera que el informe completo se presente en la Conferencia de las Partes del Convenio sobre la Diversidad Biológica de la ONU que tendrá lugar en diciembre de este año en Montreal.

El objetivo es que los delegados que acudan a esa reunión aprueben un conjunto de objetivos e indicadores para la conservación de la biodiversidad.

Muy pocos estudios intentan comprender el valor de lugares como Angkor Wat, el templo hinduista más grande del mundo al que acuden personas procedentes de todo el mundo. [Kolibri5/Pixabay, <a href="https://pixabay.com/es/service/license/" target="_blank">Pixabay License</a>].

Estudios sobre la naturaleza

Ochenta y dos investigadores de todo el mundo, especializados en áreas que abarcan desde las diversas ciencias hasta las humanidades, identificaron 79.000 estudios de evaluación ambiental y descubrieron que su número ha aumentado un 10 por ciento al año durante las últimas cuatro décadas. Pero los responsables políticos apenas les hacen caso. Esos mismos investigadores seleccionaron 1163 de estos estudios para revisarlos en profundidad y descubrieron que los responsables políticos solo adoptaron las recomendaciones del 5 por ciento.

La mitad de los estudios seleccionados para un análisis profundo utilizaban indicadores biofísicos, como el número de especies o la cantidad de biomasa forestal. Otro 26 por ciento se basaba en indicadores económicos, como cuánto costaría si los humanos se tuvieran que encargar de toda la polinización o las cantidades que los Gobiernos pagan a los agricultores para conservar la biodiversidad de sus cultivos.

Solo una quinta parte de los estudios valoraban la biodiversidad a partir de los criterios socioculturales. Entre ellos había algunos sobre la importancia que tienen para las personas los lugares sagrados y sobre el valor que uno otorga al lugar donde creció. Los aspectos socioculturales no tienen por qué tener asignado una cifra o un precio. No es necesario traducir la importancia de los lugares sagrados en dólares o euros, señaló en la presentación del informe del IPBES su coautor, Sander Jacobs, ecólogo del Instituto de Investigación de la Naturaleza y los Bosques en Bruselas.

Los autores del informe observaron que la mayoría de los estudios no tenían en cuenta múltiples aspectos, incluso a pesar de que las pruebas muestran que, cuando se hace, se obtiene un mejor resultado para el ambiente. El equipo se percató de que muy pocos científicos consultan o implican a las personas que viven y trabajan en las regiones en las que la biodiversidad es alta. Solo lo tuvieron en cuenta el 2 por ciento de los estudios analizados en profundidad. Y solo en el 1 por ciento, las personas locales participaron en todos los pasos, desde el diseño del estudio hasta su publicación. El informe recalca que: «Es fundamental el compromiso de todas las partes interesadas, incluidos los proveedores de datos e información».

«Necesitamos construir coaliciones de científicos de diferentes disciplinas. Pero la ciencia también necesita aliados», señala Pascual. «Los científicos deben ser humildes e invitar a participar a aquellos que han adquirido su conocimiento sobre la naturaleza de una forma diferente. Una coalición como esa diseñará estrategias con las que hallar soluciones a la crisis de biodiversidad y el clima.»

Ehsan Masood/Nature News

Artículo traducido y adaptado por Investigación y Ciencia con el permiso de Nature Research Group.

Referencia: «Summary for policymakers of the methodological assessment of the diverse values and valuation of nature of the Intergovernmental Science-Policy Platform on Biodiversity and Ecosystem Services». Unai Pascual, P. et al. eds., secretariado del IPBES, Bonn, 9 de julio de 2022.

 

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