Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y facilitarle el uso de la web mediante el análisis de sus preferencias de navegación. También compartimos la información sobre el tráfico por nuestra web a los medios sociales y de publicidad con los que colaboramos. Si continúa navegando, consideramos que acepta nuestra Política de cookies .

Actualidad científica

Síguenos
  • Google+
  • RSS
  • Noticias
  • 29/01/2019

Salud ambiental

A las cucarachas no les afectan las bombas de humo insecticida

Un estudio sugiere que este método resultaría poco eficaz como estrategia para eliminar a los molestos insectos. Además, los aerosoles contaminarían distintas superficies domésticas con compuestos tóxicos.

BMC Public Health

Menear

Eliminar cucarachas mediante bombas de humo podría no ser la mejor opción, pues podría no ser el método más eficaz y además contaminaría las superficies del hogar con pesticidas. [iStock/tribion]

También te puede interesar

El aerosol pesticida liberado poco a poco por los dispositivos conocidos como bombas de humo insecticida, que acostumbran a colocarse, a ras del suelo, en el centro de una estancia deshabitada, no alcanzarían aquellas zonas del hogar donde habitan las cucarachas. Así lo afirma un estudio, publicado en tiempo reciente por la revista BMC Public Health, que pone en duda la efectividad de este método para acabar con los temidos insectos.

La investigación, liderada por Coby Schal y su equipo de la Universidad Estatal de Carolina del Norte, evaluó la eficacia de 4 tipos distintos de bombas insecticidas en 20 viviendas infestadas por especímenes de cucaracha germánica (Blatella germanica). Para sorpresa de los autores, la población de estos molestos compañeros de piso no decreció luego de realizar el tratamiento.

Experimentos adicionales demostraron que las bombas eliminaban los insectos criados en el laboratorio, pero no aquellos capturados en los apartamentos. Una prueba más de la limitada utilidad del método.

En cambio, en otras 10 casas, la aplicación de geles insecticidas cerca de los escondites sí resultó eficaz. En concreto, el número de cucarachas disminuyó cerca del 50 por ciento a las 2 semanas; y tras 28 días, el 75 por ciento de los individuos había desaparecido.

Asimismo, los científicos tomaron muestras de distintas superficies antes, inmediatamente después y trascurrido un mes desde la fumigación. Según los resultados, la concentración de los principios activos, permetrina, cipermetrina, tetrametrina y butóxido de piperonilo, aumentó de forma muy notable en espacios horizontales, como las encimeras de las cocinas. La presencia de dichos compuestos químicos se detectó más allá de los 30 días posteriores al tratamiento.

Schal y sus colaboradores plantean distintas hipótesis que podrían explicar el hallazgo. En primer lugar, destacan que algunos de los pesticidas repelen a los insectos, por los que éstos evitarían el contacto y, en consecuencia, la muerte. El depósito de los químicos en superficies horizontales que cubren los nidos de las cucarachas constituiría otra explicación, pues el veneno no alcanzaría a los molestos inquilinos. Por último, postulan que el uso continuado de los principios activos durante décadas habría favorecido la aparición de resistencia a éstos.

Así pues, al parecer, las bombas de humo insecticida además de no eliminar las cucarachas, también contaminarían las superficies del hogar con pesticidas. Ello resulta especialmente relevante en comunidades de bajo poder adquisitivo, donde la contratación de servicios profesionales sería demasiado costosa y, por consiguiente, se optaría por estos métodos más asequibles.

En conclusión, los científicos recomiendan el uso de alternativas más eficaces y seguras, a la vez que destacan la necesidad de desarrollar nuevas estrategias para combatir las plagas domésticas de insectos.

Marta Pulido Salgado

Referencia: «Exposure risks and ineffectiveness of total release foggers (TRFs) used for cockroach control in residential settings», de Z. C. DeVries et al., en BMC Public Health, 19:96, publicado el 28 de enero de 2019.

Artículos relacionados

Revistas relacionadas