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10 de Diciembre de 2019
Envejecimiento

Alteraciones en las proteínas plasmáticas que permiten predecir la edad

El hallazgo también revela que los mayores cambios ocurren durante la edad adulta, la madurez tardía y la vejez, pues la expresión proteica varía de forma ondulante, no lineal.

Algo pasa en la sangre a medida que el organismo acumula años, y las distintas proteínas que se hallan en este fluido podrían resultar clave para la medicina geriátrica. En la imagen, representación de glóbulos rojos y proteínas en el torrente sanguíneo. [iStock/Design Cells]

Con el paso de los años la función de órganos y tejidos se deteriora, hecho que aumenta el riesgo de padecer enfermedades relacionadas con la edad. Por ello, dilucidar los cambios que acontecen en nuestro organismo a medida que envejecemos resulta esencial a fin de mejorar la calidad de vida de una población cada vez más anciana.

Ahora, Tony Wyss-Coray y su equipo, de la Universidad de Stanford en California, en colaboración con otros científicos estadounidenses, alemanes y húngaros, describen el modo en que las proteínas presentes en el plasma sanguíneo varían a lo largo de las diferentes décadas de vida. La revista Nature Medicine publica el hallazgo.

En su estudio, los investigadores reclutaron a 4.263 mujeres y hombres sanos, adultos, con edades comprendidas entre los 18 y los 95 años. Asimismo, y puesto que la sangre contiene proteínas y otras moléculas provenientes de casi todos los tipos celulares que conforman el organismo, recogieron muestras de este fluido de cada uno de los participantes.

En total, los científicos analizaron 2.925 proteínas plasmáticas. De entre estas, identificaron una suerte de reloj, formado por 373 proteínas, capaz de predecir de forma precisa la edad de las personas, con un margen de error de 3 años. De forma interesante, los autores destacan que a lo largo de los años el cambio observado en el patrón de expresión proteico no es lineal. De hecho, oscila y dibuja 3 picos notablemente marcados. En concreto, a los 34, a los 60 y a los 78 años de edad. Esto es la edad adulta, la madurez tardía y la vejez.

A fin de establecer el significado biológico de estos datos, los investigadores identificaron los distintos procesos en los que participan estas 373 proteínas. De acuerdo con los resultados, existe una relación entre las moléculas sobreexpresadas, tanto a los 60 como a los 78 años, y las alteraciones en la cognición y la fuerza muscular, así como las enfermedades cardiovasculares, el alzhéimer y el síndrome de Down. En cambio, las tres etapas vitales comparten proteínas asociadas con el metabolismo y el índice de masa corporal.

Sin embargo, Wyss-Coray y sus colaboradores señalan que la edad no es el único factor que altera las proteínas plasmáticas. De hecho, casi dos tercios de las moléculas que difieren a medida que pasa el tiempo, también lo hacen según el sexo del participante. Por ello, concluyen de la importancia de incluir mujeres en cualquier ensayo clínico.

Marta Pulido Salgado

Referencia: «Undulating changes in human plasma across the lifespan», de B. Lehallier et al., en Nature Medicine; 25: páginas 1843-1850, publicado el 5 de diciembre de 2019.

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