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30 de Abril de 2013
Cáncer

Bacterias radiactivas contra el cáncer

El efecto conjunto de dos agentes dañinos para el cuerpo humano podría ser clave para el tratamiento de uno de los cánceres más difíciles de curar.

Imagen de bacterias Listeria monocytogenes durante la suministración de dosis de renio-188 (rojo) en ratones afectactos por cáncer de páncreas. [Quispe-Tintayaa et al./PNAS]

A menudo, la quimioterapia o la radioterapia son consideradas tratamientos ineficaces a la hora de curar enfermedades tumorales, ya que sus efectos pueden dañar las células sanas de otros órganos y debilitar aun más el sistema inmunitario del paciente.

Ahora, un grupo de investigadores de la Escuela de Medicina Albert Einstein de Nueva York parece haber encontrado un método capaz de evitar los efectos secundarios de dichos tratamientos. Según publica la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), los científicos han conseguido curar células tumorales localizadas en el páncreas de ratones de laboratorio sin afectar sus tejidos sanos.

Para ello, han combinado algunos microorganismos responsables de provocar infecciones graves con isótopos radiactivos. En concreto, han utilizado ejemplares de bacterias Listeria monocytogenes (responsable de la enfermedad listeriosis) como vectores para llevar renio-188, un isótopo terapéutico, hasta los órganos afectados por las células cancerosas.

Los investigadores han dotado así a los patógenos de anticuerpos radiactivos y los han inyectado en ratones afectados por cáncer de páncreas. Los múridos que han recibido las bacterias radiactivas han mostrado una disminución de metástasis del 90 por ciento en comparación con aquellos que han sido sometidos a un tratamiento tradicional. Además, puesto que el sistema inmunitario elimina los patógenos del tejido sano mientras las células tumorales inhiben esta reacción natural del organismo, el trabajo ha puesto de manifiesto que las bacterias radiactivas tienden a permanecer solo en la zona afectada por el tumor. De esa manera, los investigadores han conseguido someter las células dañinas a una exposición continua a los radioisótopos, pero salvando los tejidos sanos de los animales.

Con todo, diferentes expertos interpelados por la revista Nature han cuestionado algunos de los resultados publicados en el artículo de PNAS. Por ejemplo, James Abbruzzese, de la Universidad de Texas, afirma que los niveles de radiación registrados en el hígado y en otros órganos de los animales analizados resultan muy elevados, aunque los responsables del estudio aseguran que los valores utilizados en los experimentos están por debajo del umbral de seguridad permitidos para los seres humanos.

Según Joseph Herman, de la Universidad Johns Hopkins en Baltimora, el enfoque del nuevo estudio resulta muy innovador, puesto que plantea un nuevo método para eliminar células dañinas de un cáncer prácticamente invulnerable a las terapias tradicionales. No obstante, también recuerda que son necesarias más pruebas para validar su eficacia.

Más información en PNAS.

Fuente: Nature

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