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1 de Diciembre de 2010
Tdah

Base genética de la patología en adultos

Casi un 70 por ciento de los niños con TDAH continúan sufriendo el desorden de adultos. Han descubierto que el gen LPHN3 tiene que ver con ello.

Entre un 60 y un 70% de los niños con trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) continúan sufriendo el desorden de mayor. A la lista de genes que contribuyen a la persistencia de la enfermedad en la etapa adulta se añade ahora el gen LPHN3 (latrofilina 3). A esta conclusión han llegado investigadores del Instituto de Investigación de la Vall de Hebron (VHIR) y del Servicio de Psiquiatría del Hospital Universitario de la Vall de Hebron (HUVH). Su reciente trabajo confirma la relación del gen LPHN3 con el TDAH que combina déficit de atención con hiperactividad, el subtipo más frecuente de este trastorno. La investigación evidencia, pues, la vinculación de esta variante genética con la persistencia de la enfermedad en adultos.

Resultados previos de este grupo de investigación confirmaron la asociación entre el gen LPHN3 y el TDAH en el análisis contrastado de 2627 casos y 2531 controles de diferentes poblaciones: Colombia, Estados Unidos, Alemania, España y Noruega. La investigación del VHIR corrobora ahora este vínculo entre el LPHN3 y el TDAH y demuestra que la genética puede influir en el desarrollo de la enfermedad. Así, dicho gen amplia la susceptibilidad del paciente a continuar sufriendo este trastorno (en concreto, el subtipo de TDAH combinado) de adulto. La investigación se ha llevado a cabo a partir del estudio de muestras de 334 pacientes y 334 controles adultos entre los años 2004 y 2008. “Los resultados podrían ser claves en el futuro en la prevención y el pronóstico de la enfermedad”, indica Josep Antoni Ramos-Quiroga, miembro del grupo de Psiquiatría y salud mental del VHIR. El responsable de la línea de investigación de TDAH añade: “Nos podrían permitir identificar a priori en qué jóvenes afectados por TDAH persistirá la enfermedad cuando sean mayores”.

Poseer el gen no implica necesariamente que se termine desarrollando el trastorno. El origen del TDAH es multifactorial. Así, además de la carga genética intervienen también factores ambientales (fumar durante el embarazo, por ejemplo) o de desarrollo (alteraciones de los niveles de algunos neurotransmisores del cerebro, como la dopamina).

Sobre el TDAH
El trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) es una alteración neurobiológica con consecuencias en el comportamiento del niño: se muestra hiperactivo, impulsivo y se distrae con facilidad. Esta psicopatología afecta entre un 7 y un 8 por ciento de los niños en edad colegial y es una de las causas más frecuentes de fracaso escolar y de problemas sociales en la etapa infantil. En los adultos, el TDAH se muestra como un trastorno "oculto" que puede afectar las relaciones interpersonales y la eficiencia laboral de la persona, más propensa a sufrir depresiones, ansiedad o a consumir drogas.

Más información en Genes, Brain and Behavior

Fuente: VHIR

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