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21 de Enero de 2021
Neurociencia

Cambios cerebrales en familiares de pacientes con alzhéimer

Identifican alteraciones en la conectividad funcional de parientes jóvenes de primer grado, lo que podría contribuir a la detección precoz de la demencia.

La magnetoencefalografía podría ayudar a detectar el deterioro cerebral temprano que causa la enfermedad de Alzheimer. [iStock/ Delihayat]

Uno de los principales problemas que se encuentran los médicos a la hora de determinar el tratamiento y diagnóstico de la enfermedad de Alzheimer es que, en muchos casos, esta se encuentra lo suficientemente avanzada como para hacerse visible y, por tanto, deja poco margen para actuar en etapas tempranas. Un equipo del Laboratorio de Neurociencia Cognitiva y Computacional de la Universidad Politécnica de Madrid ha analizado mediante magnetoencefalografía el cerebro de jóvenes familiares de pacientes con alzhéimer. Según informan en la revista Cerebral Cortex, han detectado signos de la demencia antes de que esta se manifieste.

«Como en otras muchas enfermedades neurodegenerativas, en el alzhéimer hay un componente genético que tenemos que tener en cuenta de cara a buscar una detección precoz del trastorno», explica en un comunicado de prensa Federico Ramírez Toraño, uno de los coautores de este trabajo. «Partiendo de esa premisa, nos planteamos si el uso de la magnetoencefalografía en personas jóvenes sanas pero con allegados afectados podría mostrar signos de un deterioro del cerebro que pueda conducir al desarrollo del alzhéimer».

Con este objetivo, los investigadores analizaron la conectividad funcional de áreas del cerebro que se encuentran afectadas en las primeras fases del alzhéimer. Mediante magnetoencefalografía exploraron el cerebro de 127 personas con edades comprendidas entre los 50 y los 65 años, es decir, demasiado jóvenes para la edad media de desarrollo de la demencia. De ellas, 92 eran familiares de primer grado de un enfermo de alzhéimer y las 35 restantes pertenecían al grupo de control.

Deterioro temprano en la conectividad funcional

Los estudios de la enfermedad de Alzheimer con animales y humanos revelan una tendencia del tejido cerebral a volverse hiperexcitable e hipersincronizado, lo que provoca la neurodegeneración, indican los autores en su estudio. Sin embargo, se sabe poco sobre el inicio de este fenómeno o sus efectos tempranos en las redes cerebrales funcionales, añaden. En la actualidad, se estima que el exceso de fabricación de la proteína amiloide beta es uno de los signos característicos de la enfermedad. Esa presencia anormal de la proteína amiloidea afecta la comunicación sincronizada entre distintas áreas cerebrales.

El cerebro de los familiares de alzhéimer presentaba hipersincronización en la red frontoparietal, un incremento de la conectividad entre regiones cerebrales que está asociada al posterior desarrollo de esta enfermedad degenerativa, señalan los autores. «Estos resultados muestran que los fenómenos neurofisiológicos que causan un deterioro temprano de las redes funcionales del cerebro pueden observarse desde etapas muy tempranas mediante el uso de una técnica tan conocida y utilizada como es la magnetoencefalografía, lo que ofrece muchas posibilidades de cara a la detección precoz», concluye Ramírez Toraño.

Fuente: Universidad Politécnica de Madrid

Referencia: «Functional connectivity hypersynchronization in relatives of Alzheimer's disease patients: An early E/I balance dysfunction?» F. Ramírez-Toraño et al. en Cerebral Cortex, vol. 31, n.o 2, págs. 1201-1210, 2021.

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