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26 de Febrero de 2019
Envejecimiento

Células jóvenes para revitalizar el cerebro anciano

En ratones viejos, el trasplante de células de la médula ósea procedentes de animales de menor edad prevendría la muerte neuronal, a la vez que mejoraría la capacidad cognitiva.

Descubren que ratones ancianos mejoran su capacidad cognitiva tras recibir células de la médula ósea de animales más jóvenes. [iStock/Yuri_Arcus]

Disfrutar de una larga vida es deseo de muchos. Sin embargo, el inexorable paso del tiempo comporta el deterioro no solo de órganos y tejidos, sino también de la función cognitiva. Pero ¿Y si la memoria y la capacidad de aprendizaje pudieran preservarse?

Según Helen S Goodridge y su equipo, del Instituto Médico Cedars-Sinaí de Los Ángeles, el trasplante de células de la médula ósea procedentes de animales jóvenes evitaría la pérdida de sinapsis neuronales en el cerebro de sus compañeros de avanzada edad.

En el estudio, publicado por la revista Communications Biology, ratones viejos, de 18 meses, recibieron una mezcla de células madre del tuétano de fémur y tibia de roedores de 4 meses de edad. Previamente, los científicos irradiaron a los animales receptores a fin de eliminar sus propias células y estudiar, así, cualquier alteración inducida por las «nuevas».

Después de 6 meses, la memoria espacial y de trabajo de los ancianos mejoró. Asimismo, aunque el trasplante no favoreció la formación de nuevas neuronas en la región del hipocampo, implicada en la formación de recuerdos y la función cognitiva, sí aumentó el número de conexiones sinápticas. Éstas desempeñan un papel clave en el rendimiento cerebral.

Las células microgliales, también conocidas como las defensas del cerebro, actúan ante cualquier amenaza que afecte a la estabilidad del sistema nervioso central. No obstante, si dicha acción inflamatoria perdura a lo largo del tiempo puede ocasionar el daño y la muerte neuronal. Moléculas como el ligando de la quimiocina CXC número 11 (CXCL11, por sus siglas en inglés) contribuyen a la sobreactivación microglial.

En el presente trabajo, los autores observaron que las células sanguíneas derivadas de la médula ósea joven redujeron los niveles de esta proteína y, en consecuencia, la hiperactividad de la microglía. Ello podría explicar la mejora cognitiva observada tras el trasplante, pues, en ratones jóvenes, la administración de CXCL11 indujo la muerte neuronal, a la vez que acentuó la respuesta inflamatoria de las células microgliales.

De confirmarse en humanos, Goodridge y sus colaboradores concluyen que el hallazgo ayudaría en la lucha contra las enfermedades neurodegenerativas, como el alzhéimer o el párkinson.

Marta Pulido Salgado

Referencia: «Young bone marrow transplantation preserves learning and memory in old mice», de M. M. Das et al., en Communications Biology, 2(1), publicado el 20 de febrero de 2019.

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