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3 de Noviembre de 2020
Neurociencias

Cómo la música produce escalofríos de placer

Identifican los circuitos neuronales relacionados con esta respuesta fisiológica a un estímulo musical.

Alrededor del 50 por ciento de las personas experimentan escalofríos cuando escuchan música. [iStock/Martin Dimitrov]

Con toda probabilidad, habrá experimentado el lector profundas emociones al escuchar su canción favorita. La música presenta la capacidad de activar el circuito neuronal de recompensa del cerebro humano, hecho que nos proporciona un estado de bienestar y felicidad que, en su manifestación más intensa, puede incluso provocar escalofríos.

En su trabajo más reciente, publicado por la revista Frontiers in Neuroscience, Lionel Pazart y su equipo, de la Universidad de Borgoña Franco Condado y el Centro Hospitalario Universitario de Besanzón, relacionan dichos escalofríos con regiones cerebrales concretas.

Los investigadores reclutaron 18 voluntarios franceses, 11 mujeres y 7 hombres, sanos, de 39,7 años de edad promedio. Cada uno de ellos escuchó sus canciones favoritas, así como fragmentos musicales seleccionados por los científicos, mientras la actividad la actividad eléctrica de su cerebro se registró mediante encefalografía. Asimismo, durante la prueba, los participantes indicaron de forma continua su estado emocional: neutro, placer moderado, placer elevado y escalofríos.

De acuerdo con los resultados, la aparición de estos últimos coincidió con picos de actividad, de las conocidas como ondas Theta, en la corteza orbitofrontal, el área motora suplementaria y el lóbulo temporal derecho. Estas regiones cerebrales, involucradas en el procesamiento de las emociones, el movimiento y los estímulos auditivos, activan, de forma conjunta, el centro de recompensa cerebral, así como la liberación del neurotransmisor del «placer», la dopamina, en respuesta a la música.

Para Pazart y sus colaboradores resulta interesante cómo la música, que en principio parece no aportar ningún beneficio biológico al ser humano, produce una respuesta fisiológica en el organismo. Asimismo, postulan que la implicación de la dopamina, cuyas funciones van desde la motivación y el aprendizaje, hasta el comportamiento y la actividad motora, sugiere un papel ancestral y esencial de la música, que requerirá de futuras investigaciones.

Marta Pulido Salgado

Referencia: «Cortical patterns of pleasurable musical chills revealed by high-density EEG», de T. Chabin et al., en Frontiers in Neuroscience; 14:565815, publicado el 3 de noviembre de 2020.

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