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8 de Enero de 2021
Emociones

Cómo los ratones empáticos sienten el miedo o el dolor ajeno

Describen los circuitos neuronales implicados en la transferencia social de experiencias dolorosas y angustiosas.

De igual modo que los humanos, los ratones también muestran empatía. [iStock/mcKensa]

De acuerdo con una investigación publicada en tiempo reciente por la revista Science, los ratones pueden sentir tanto el miedo o el dolor de un compañero, como la desaparición de la sensación dolorosa, tras una breve interacción social. Al parecer, la experiencia ajena modifica los circuitos neuronales del observador. En concreto, la corteza cingulada anterior, la región cerebral que desempeña un papel clave en la capacidad para percibir las emociones de los demás. Es decir, la empatía.

A fin de estudiar los mecanismos neuronales de este comportamiento, Robert C. Malenka y su equipo, de la Universidad de Stanford en California, introdujeron un roedor en la jaula de otro animal que experimentaba un dolor agudo, parecido al que provoca la artritis. Tras una hora, los investigadores observaron que el ratón espectador mostraba síntomas de hipersensibilidad ante un estímulo mecánico potencialmente doloroso. El efecto perduró a lo largo de 4 horas.

Los autores hallaron que la transmisión de información desde la corteza cingulada anterior hasta el núcleo accumbens ocasiona la transferencia social del dolor en el cerebro del ratón espectador. De forma interesante, dicho circuito neuronal también participa en la trasmisión de la sensación de analgesia entre un ratón tratado con morfina y su compañero observador dolorido. Este último, después de 60 minutos de interacción, mostró una reducción del dolor comparable a la inducida por el analgésico. Pero la inhibición de la conexión entre los núcleos neuronales bloqueó la analgesia social.

Sin embargo, la transferencia del miedo tiene lugar a través de una vía neuronal distinta. En este caso, la corteza cingulada anterior proyecta hacia la amígdala basolateral, cuando un ratón observa a otro experimentar distintas descargas eléctricas. La escena paraliza al animal y mimetiza de forma bastante precisa la empatía humana.

Para Malenka y sus colaboradores, dilucidar los mecanismos neuronales detrás de los distintos tipos de empatía permitirá entender ente proceso y desarrollar estrategias terapéuticas con el objeto de tratar déficits empáticos asociados a ciertos trastornos neurológicos. Al fin y al cabo, la empatía resulta esencial para la sociedad, pues promueve la cooperación y la comunicación social.

Marta Pulido Salgado

Referencia: «Anterior cingulate inputs to nucleus accumbens control the social transfer of pain and analgesia», de M. L. Smith et al., en Science; 371 (6525), páginas 153- 159.

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