17 de Noviembre de 2022
Observación espacial

Completado el mayor radiotelescopio solar del mundo

El gran conjunto de antenas, ubicado en China, estará destinado al estudio de las erupciones solares y permitirá predecir mejor la meteorología espacial.

Imagen de una fulguración solar capturada por el Observatorio de la Dinámica Solar de la NASA el 5 de noviembre de 2014. Gracias a sus 313 antenas, el nuevo radiotelescopio solar construido en China podrá captar señales débiles emitidas por las partículas de alta energía expulsadas durante este tipo de eventos, lo que permitirá elaborar mejores previsiones de la meteorología espacial. [NASA/SDO]

En el borde de la meseta tibetana, un equipo de ingenieros acaba de ensamblar las últimas piezas de la mayor red de telescopios del mundo destinada a investigar el Sol.

El pasado 13 de noviembre concluyó la construcción del Radiotelescopio Solar de Daocheng (DSRT, por sus siglas en inglés), compuesto por más de 300 antenas parabólicas dispuestas en un anillo de más de 3 kilómetros de circunferencia. Las operaciones de prueba comenzarán en junio del próximo año. El observatorio, que ha costado 100 millones de yuanes (unos 13,5 millones de euros), permitirá estudiar las erupciones solares y sus repercusiones en el espacio alrededor de la Tierra.

«Estamos entrando en la edad de oro de la astronomía solar, puesto que están entrando en funcionamiento muchos grandes observatorios solares», afirma Maria Kazachenko, física solar de la Universidad de Colorado en Boulder. Entre ellos se encuentran la sonda solar Parker de la NASA, lanzada en 2018, y el Orbitador Solar de la Agencia Espacial Europea, lanzado en 2020, que recogen datos de nuestra estrella mientras orbitan en torno suyo.

El Sol entrará en una fase muy activa en los próximos años. Los datos de radiofrecuencia obtenidos por el DSRT complementarán los recogidos por otros telescopios que observan en bandas de frecuencia distintas. En los últimos dos años, China ha lanzado al menos cuatro satélites de observación solar (como el Observatorio Solar Avanzado, el pasado mes de octubre) con la misión de estudiar el astro en frecuencias ultravioleta y de rayos X. «China dispone ahora de instrumentos que pueden estudiar todas las capas del Sol, desde su superficie hasta la atmósfera más externa», expone Hui Tian, físico solar de la Universidad de Pekín.

El Radiotelescopio Solar de Daocheng (DSRT) está compuesto por más de 300 antenas de plato dispuestas en un anillo de más de 3 kilómetros de circunferencia. [Sharing Sichuan]

Las instalaciones de China también proporcionarán datos importantes sobre los fenómenos solares que no pueden observarse desde los telescopios ubicados en otras zonas horarias, afirma Mingde Ding, físico solar de la Universidad de Nankín. Y añade que la investigación solar requiere una cooperación global.

Explosiones estelares

Los radiotelescopios como el DSRT sirven para estudiar fenómenos que se producen en la región más externa del Sol (la corona), como las fulguraciones solares y las «eyecciones de masa coronal», unas enormes erupciones de plasma caliente que se desencadenan cuando las retorcidas líneas de campo magnético del Sol se «rompen» y vuelven a conectarse. Cuando las partículas de alta energía liberadas durante una de esas eyecciones se precipitan hacia la Tierra, la «meteorología espacial» resultante puede dañar los satélites en órbita y alterar las redes eléctricas de la Tierra.

En febrero, una eyección de masa coronal relativamente débil destruyó 40 satélites de comunicaciones Starlink lanzados por la compañía aeroespacial SpaceX. «Dado el creciente número de satélites en el espacio, necesitamos predecir cada vez mejor la meteorología espacial», apunta Ding.

Según Kazachenko, la predicción de la meteorología espacial sigue siendo un reto. El DSRT dispone de un amplio campo de visión, al menos 36 veces mayor que el disco solar, lo que permitirá al telescopio observar la evolución de las eyecciones de masa coronal y la propagación de partículas de alta energía a través del espacio, afirma Jingye Yan, ingeniero jefe del DSRT en el Centro Nacional de Ciencias Espaciales, perteneciente a la Academia China de Ciencias. «Gracias a esa información podremos predecir si las eyecciones de masa coronal alcanzarán la Tierra y cuándo lo harán», señala Yan.

Con sus más de 313 antenas, el DSRT poseerá una elevada sensibilidad que permitirá predecir mejor la meteorología espacial. El gran radiotelescopio podría captar señales débiles de partículas de alta energía que quizá pasen desapercibidas a otras redes de que trabajan en la misma banda de frecuencias (entre 150 y 450 megahercios), pero que disponen de menos detectores. Entre esos instrumentos estaría el Radioheliógrafo de Nançay, compuesto por 47 antenas, explica Yan.

Los datos obtenidos por el DSRT se pondrán a disposición de los investigadores internacionales, informa Yan. Y el Centro Nacional de Ciencias Espaciales de China, que supervisa el funcionamiento del DSRT, también tiene previsto usar el telescopio por la noche para realizar otros tipos de estudios, como la investigación de púlsares. Además, China está construyendo un nuevo telescopio óptico en la meseta tibetana de Sichuan, que debería estar acabado para 2026.

Yvaine Ye

Artículo traducido y adaptado por Investigación y Ciencia con permiso de Nature Research Group.

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