30 de Octubre de 2014
EPIDEMIAS

Contra la malaria y el dengue

Una bacteria presente en la microbiota intestinal de los mosquitos transmisores de estas enfermedades podría ayudar a luchar contra ellas.

Aedes aegypti, el mosquito responsable de la transmisión del dengue [James D. Gathany, CDC/ Wikimedia Commons]

Una de las fases esenciales del ciclo biológico del parásito de la malaria, o paludismo, tiene lugar en las entrañas de los mosquitos. Una vez allí, el parásito libera cientos de células semejantes a gusanos que más tarde el mosquito transmitirá al cuerpo humano a través de una picadura. Ahora, los científicos han hallado una manera de que los mosquitos no acojan en su interior a este patógeno, así como el que causa el dengue. Han introducido en el intestino de los insectos ciertos microbios que acaban con los invasores antes de que tengan la oportunidad de causar enfermedad.

Al igual que los humanos y la mayoría de los animales, los mosquitos albergan en su cuerpo numerosos microorganismos, los cuales constituyen una comunidad propia, el microbioma. José Luis Ramírez, de la Universidad Johns Hopkins en Baltimore, Maryland, y sus colaboradores descubrieron entre ellos Chromobacterium sp., una bacteria cuyos parientes cercanos producen antibióticos potentes, y se preguntaron si la que hallaron en el mosquito presentaría también la misma capacidad.

Un microbio frente a los patógenos

El equipo cultivó la bacteria en una solución de azúcar y en sangre, y después proporcionó uno u otro preparado a los mosquitos Anopheles gambiae y Aedes aegypti, los vectores más conocidos de la malaria y el dengue, respectivamente. Como los científicos esperaban, Chromobacterium proliferó con rapidez en el intestino de los insectos y redujo su esperanza de vida, tanto de las larvas como de los adultos. A continuación, los mosquitos alimentados con la bacteria recibieron sangre con el virus del dengue o con Plasmodium falciparum, un parásito unicelular que causa el tipo más mortal de malaria. Los autores observaron que los insectos se mostraban mucho menos vulnerables a la infección por uno u otro patógeno. Se trata de una buena noticia, ya que si el mosquito no está infectado por los gérmenes que causan estas enfermedades, tampoco los podrá transmitir a los humanos.

Por otro lado, los autores también expusieron el parásito de la malaria y el virus del dengue a cultivos de Chromobacterium obtenidos en el laboratorio y comprobaron que la bacteria inhibía el crecimiento de ambos patógenos. Demostraron así que Chromobacterium posee una actividad contra los patógenos que es independiente del mosquito. Los investigadores sugieren que la bacteria tal vez segregue metabolitos que podrían ser aprovechados para prevenir la transmisión de estas enfermedades o para el tratamiento de la infección.

Más información en PLOS Pathogens

Fuente: Science

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