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  • 20/02/2019

Métodos de investigación

Cuando se paga la participación en un estudio, algunas personas mienten

Entre el 10 y el 23 por ciento de candidatos para participar en una encuesta remunerada no dicen la verdad para que se les elija. Al parecer, la cantidad de dinero no importa.

JAMA Network Open

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Los candidatos para participar en encuestas pueden utilizar el engaño para que se les elija como participantes. Al parecer, la cantidad de dinero que se vaya a percibir no importa en este contexto. [iStock/ PeopleImages]

Ofrecer una compensación económica puede resultar una táctica útil para atraer a posibles sujetos experimentales, pero también puede comportar costos. Investigadores de la Escuela de Medicina Perelman de la Universidad de Pensilvania han comprobado que hasta el 23 por ciento de los candidatos para participar en una encuesta remunerada mienten con el objetivo de que les seleccionen. El estudio se publica en JAMA Network Open.

Para su estudio, los experimentadores escogieron de manera aleatoria a 2.275 personas para participar en una encuesta sobre vacunación contra la gripe. A unas se les ofreció dinero (5, 10 o 20 dólares) por su participación; también se les indicó que solo se elegía a los individuos que habían recibido una vacunación antigripal en fecha reciente. A otras, en cambio, se las escogía y pagaba por participar si no habían sido vacunadas. En otros sujetos (grupo de control), la elección no dependía de si se habían vacunado o no. «Encontramos una tendencia al engaño en los participantes no elegibles para el estudio», afirma Holly Fernandez Lynch, una de las autoras del estudio, en un comunicado de prensa

Más participantes si se paga

En el grupo de control, el 52,2 por ciento de los encuestados informó sobre su reciente vacunación contra la gripe. En cambio, cuando se ofreció dinero por participar en la encuesta y se indicó que solo se elegía a aquellas personas que se habían vacunado contra la gripe en fecha reciente, el porcentaje de vacunados aumentaba. En concreto, hasta el 63,1 por ciento, el 62,8 por ciento y el 62,1 por ciento por, respectivamente, una retribución de  5, 10 o 20 dólares. Cuando se explicó que se elegía a los candidatos que no habían sido vacunados, el porcentaje de vacunación se redujo a un 46,5 por ciento en el caso de pagar 5 dólares; a un 41,8 por ciento, a cambio de 10 dólares, y a un 46,7 por ciento, en el caso de percibir 20 dólares. Puesto que las únicas diferencias entre estos grupos fueron los criterios de elegibilidad y el pago que recibirían a cambio de su participación en la encuesta, la varicación en los resultados puede atribuirse al engaño, explican los autores. Según calculan, entre el 10,5 y el 22,8 por ciento de los participantes utilizaron el engaño para poder participar.

Con todo, uno de los hallazgos más interesantes revela que no se da una relación entre la cantidad de dinero que pueden percibir los sujetos y la tendencia a engañar, apuntan los investigadores. «Ello sugiere que una remuneración baja no evitará necesariamente el engaño, pero también que los pagos más altos pueden alentar al reclutamiento sin suponer un riesgo mayor para la integridad del estudio», señala Steven Joffe, otro de los autores del estudio. Por su parte, Emily A. Largent, autora principal del trabajo, enfatiza la importancia de encontrar formas de minimizar el engaño de los probandos. «En lugar de confiar en la autoinformación de los participantes, los investigadores deberían usar métodos de medición objetivos siempre que sea posible», explica. Y añade: «La mejor respuesta a nuestros hallazgos no debe ser reducir o eliminar la participación remunerada, ya que el pago puede ayudar a impulsar la participación. Además, puede ser una compensación por el tiempo, el esfuerzo y la carga que las personas asumen al participar en el estudio».

Fuente: Universidad de Pensilvania

Referencia: «Association between financial incentives and participant deception about study eligibility». H. Fernández Lynch et al., publicado en línea en JAMA Network Open, enero de 2019.

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