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16 de Octubre de 2019
Etología

¿Cuán estrecha es la relación de los gatos con los humanos?

Los gatos, como los niños o los perros, pueden mantener distintos tipos de apego con la persona de referencia.

Igual que los bebés y los perros, los gatos muestran relaciones de apego con sus personas de referencia y habilidades sociocognitivas. [iStock/ Michelle Gibson]

Por lo general, se considera que los gatos son mascotas poco afectivas y que van a la suya. Pero ¿pueden construir con su amo un vínculo similar al que mantiene un bebé con su madre o un perro con su dueño? Investigadores de la Universidad Estatal de Oregón han constatado este fenómeno a partir de un experimento con más de cien gatos y sus respectivos dueños. Los resultados se publican en Current Biology.

«Tanto en los perros como en los gatos, el apego a los humanos puede representar una adaptación del vínculo entre el retoño y su cuidador», indica en un comunicado de prensa Kristy Vitale, autora principal del estudio. «El apego es una conducta biológicamente relevante. Nuestro estudio indica que cuando los gatos viven en un estado de dependencia con un humano, el comportamiento de apego es flexible y que la mayoría de los gatos usan a los humanos como fuente de consuelo».

Compañía y caricias

Para la investigación, el equipo utilizó la conocida como prueba de las situaciones extrañas, desarrollada por la psicóloga del desarrollo Mary Ainsworth 
y con la que los científicos exploran los patrones de apego infantil. Consiste en lo siguiente: los investigadores invitan a un niño pequeño y a su persona de referencia a que entren en una habitación. A continuación, solicitan a la persona adulta que abandone la estancia; en su lugar, entra un individuo desconocido para el niño. Desspués, se deja al pequeño un rato a solas. Los experimentadores observan en todo momento cómo se comporta el niño.

Para el estudio con los felinos, el equipo empleó una versión abreviada de esta prueba: llevaron a cada gato y a su respectivo dueño a una habitación desconocida para el animal. Después de una fase de habituación de dos minutos, la persona dejaba a su mascota sola durante dos minutos, luego regresaba.

Al volver el amo, alrededor del 65 por ciento de los gatos mostraba un comportamiento que los investigadores describieron como «apego seguro»: los animales buscaban la compañía de su cuidador y se dejaban acariciar por él, aunque al cabo de poco tiempo reemprendían su recorrido de exploración por la sala. Los otros gatos mostraron un «apego inseguro», según indicaron los investigadores, pues no se separaron de su dueño después de que este regresara o, por el contrario, lo ignoraban de manera deliberada.

De acuerdo con estudios anteriores, se obtienen resultados semejantes con los bebés o los perros: por lo general, alrededor de dos tercios de los participantes muestran un apego seguro y un tercio, inseguro.

Los autores concluyen que las habilidades sociocognitivas de los gatos se han subestimado hasta ahora. Además, su hallazgo contradice los resultados de un estudio efectuado en 2015, en el que también se comparó la conducta que los gatos mostraban con su dueño en un espacio extraño para el animal. En ese caso, no se  encontraron evidencias de un apego seguro en los veinte mininos que examinados.

Daniela Zeibig

Referencia: «Attachment bonds between domestic cats and humans». K. R. Vitale, A. C. Behnke y M.A.R. Udell en Current Biology, vol. 29, n.o 18, 2019.

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