2 de Septiembre de 2022
Epidemiología

¿Cuántos virus exhala una persona con COVID?

Un «supercontagiador» con ómicron expulsa mil veces más ARN vírico que los contagiados con las variantes alfa o delta.

[dusanpetkovic/iStockPhoto]

Según un estudio publicado recientemente, las personas infectadas con las variantes alfa, delta u ómicron del SARS-CoV-2 expulsan una mayor cantidad de virus que aquellas que portan otras diferentes. Además, los individuos que contraen la COVID-19 después de vacunarse, o incluso después de una dosis de refuerzo, siguen exhalando virus.

El trabajo fue publicado en el servidor de preimpresión medRxiv el 29 de julio. Aún no ha sido revisado por pares.

«La investigación demuestra que, cuando las personas hablan o gritan, las tres variantes dominantes son expulsadas con más eficiencia que las de las cepas anteriores del coronavirus», señala John Volckens, ingeniero sanitario de la Universidad Pública de Colorado, en Fort Collins.

Kristen Coleman, especializada en enfermedades infecciosas emergentes de la Universidad de Maryland y coautora del estudio, cree que esto significa que las personas deberían «presionar a sus Gobiernos para que invirtieran en mejorar la calidad del aire de los interiores mediante sistemas de ventilación y filtración».

Espirar

Para realizar el estudio, Coleman y su equipo reclutaron, entre mediados de 2020 y principios de 2022, a 39 personas infectadas por el SARS-CoV-2. Sus cepas eran diferentes, entre ellas estaba la variante alfa, que apareció a finales de 2020, y las posteriores delta y ómicron. Todos los que portaban estas dos últimas habían sido vacunados con la pauta completa antes de contagiarse con el virus.

A los infectados se les colocó un aparato en forma de cono delante de su rostro y se les pidió que cantaran y gritaran (además de toser y estornudar entre medias) durante 30 minutos. La máquina a la que estaban conectados, llamada Gesundheit-II, recogía las partículas que exhalaban y separaba las minúsculas gotitas de aerosol, cuyo diámetro no supera los 5 micrómetros. Estas partículas pueden permanecer en el aire y atravesar tanto las mascarillas de tela como las quirúrgicas.

Observaron que los participantes con las variantes alfa, delta u ómicron emitían bastante más ARN vírico que los que presentaban otras variantes. Entre estas había algunas mucho más antiguas, como las primeras detectadas en Wuhan, y las que no se caracterizan por su alta transmisibilidad (como la gamma, que se detectó a finales de 2020). En los participantes infectados con las variantes delta y ómicron, las gotitas más pequeñas de aerosoles contenían, de media, una carga vírica cinco veces mayor que la detectada en los aerosoles de mayor tamaño.

Además, en el laboratorio expusieron cultivos celulares a muestras de aerosoles exhalados por los pacientes. Observaron que cuatro de las muestras, cada una procedente de un participante contagiado con delta u ómicron, infectaba las células. El virus expulsado no siempre es contagioso, señala Jianyu Lai, coautor del estudio y epidemiólogo de la Universidad de Maryland. El hecho de que las muestras infectaran células de laboratorio implica que el ARN vírico contenido en los aerosoles exhalados puede propagar la enfermedad.

Malin Alsved, científico especializado en aerosoles de la Universidad de Lund, reconoce estar preocupado: «Las muestras son una mezcla de todos los aerosoles respiratorios. La procedencia es variada: respiración, habla, gritos, tos, incluso estornudos». La respuesta de Coleman es que el equipo combinó las muestras respiratorias para imitar lo mejor posible un escenario real, como cuando una persona come en un restaurante.

Virus exhalados

El estudio también destaca la variación existente entre individuos en la cantidad de virus exhalados. Hubo niveles indetectables y otros asociados con «supercontagiadores». Por ejemplo, en las partículas de aerosol expulsadas por un participante infectado con ómicron, había mil veces más ARN vírico que en las de aquellos cuya variante era la alfa o la delta. Los autores del estudio creen que la causa de estas discrepancias sigue siendo un misterio, pero una posibilidad es que esté relacionada con factores biológicos como la edad de la persona. El comportamiento del individuo también puede influir. El supercontagiador del estudio tosía con mucha más frecuencia que los demás.

Si las nuevas variantes se propagan más, serán las que más porten los enfermos de COVID-19. El equipo señala que las personas con SARS-CoV-2 exhalan cantidades menores de ARN vírico que las personas infectadas con el virus de la gripe, una enfermedad de trasmisión aérea equiparable. Esto indica que el SARS-CoV-2 podría dar lugar a variantes que propaguen aún más virus.

«Eso es algo que debería preocuparnos», señala Alsved.

McKenzie Prillaman/Nature News

Artículo traducido y adaptado por Investigación y Ciencia con el permiso de Nature Research Group.

Referencia: «Evolution of SARS-CoV-2 shedding in exhaled breath aerosols». Jianyu Lai et al. en el archivo de preimpresión medRxiv,  222778121, 1 de agosto de 2022.

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