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10 de Enero de 2013
COGNICIÓN

De niño deportista a adolescente estudioso

La obesidad y el sedentarismo intervienen en el rendimiento académico.

Chuches, bollos y refrescos son los protagonistas de las dietas ricas en grasas insaturadas, responsables principales de la obesidad infantil. [morgueFile]

Hoy en día, se calcula que el 10 por ciento de los niños de todo el mundo en edad escolar padece sobrepeso u obesidad. Este porcentaje está en continuo aumento en muchos países y España ocupa las primeras posiciones de esta desafortunada clasificación. Los últimos datos revelan que el 45,5 por ciento de los niños españoles de entre 6 y 10 años son obesos a causa de sus hábitos alimenticios y sus estilos de vida sedentarios, entre otros factores.

En tiempos recientes, diferentes estudios han vaticinado las posibles consecuencias perjudiciales de esta enfermedad crónica no transmisible para la función cognitiva. Por otro lado, también se ha demostrado que la capacidad cardiorrespiratoria y la obesidad estarían relacionadas con la función motora, pues determinan el aumento de fuerza y potencia de un individuo, entre otras cosas. Y nuestra capacidad de controlar los movimientos del cuerpo humano en la infancia influyen en el desarrollo del lenguaje, de la lectura y del cálculo.

A fin de arrojar luz sobre la relación entre estos factores, una investigación prospectiva, publicada en la revista PNAS, ha pretendido determinar si la función motora en época infantil puede predecir el rendimiento académico en la adolescencia, a partir del estudio de la actividad física, la capacidad cardiorrespiratoria y los niveles de obesidad. Tomando en consideración los datos sobre la capacidad de controlar los músculos del cuerpo de una manera precisa y eficiente por parte de 8061 niños de 8 años, los expertos estudiaron la posible relación con el peso y la altura, el estado físico general y las calificaciones académicas de los mismos individuos una vez alcanzaron los 16 años.

Los resultados evidenciaron que la práctica regular de actividad física desde edades tempranas estaría asociada con un valor promedio alto de las evaluaciones escolares académicas; la obesidad, con un valor bajo en época adolescente. En particular, las probandas analizadas presentaban un rendimiento académico más alto en comparación a los varones adolescentes de la misma edad, los cuales mostraron niveles mayores de sobrepeso u obesidad.

Los investigadores concluyen que una actividad motora deficiente en los primeros años escolares puede contribuir a una trayectoria académica caracterizada por el bajo rendimiento, favoreciendo la expresión de los efectos negativos asociados a la obesidad y la inactividad física.

Más información en PNAS.

—IyC

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