Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y facilitarte el uso de la web mediante el análisis de tus preferencias de navegación. También compartimos la información sobre el tráfico por nuestra web a los medios sociales y de publicidad con los que colaboramos. Si continúas navegando, consideramos que aceptas nuestra Política de cookies .

26 de Noviembre de 2019
Inmunología

Describen un mecanismo que favorecería la acumulación de grasa con la edad

La investigación, realizada en ratones, señala a ciertas células del sistema inmunitario como las responsables del cambio de metabolismo que acaece con el paso de los años.

Las conclusiones del estudio podrían ayudar a reducir el riesgo de padecer diabetes o ateroesclerosis, en cuya aparición la inflamación desempeña un papel clave. En la imagen, células adiposas del tejido graso. [iStock/Benjamin Toth]

¿Por qué la grasa se acumula alrededor de órganos y tejidos a medida que envejecemos? De acuerdo con un estudio, publicado en tiempo reciente por la revista Cell Metabolism, la respuesta a dicha cuestión se hallaría en las células del sistema inmunitario. En concreto, los linfocitos B.

Estas células participan de la defensa del organismo ante cualquier amenaza, mediante la producción de anticuerpos, la presentación de antígenos o la secreción de citoquinas. Sin embargo, con el paso del tiempo, una población de células B envejecidas favorecería la aparición de una respuesta inflamatoria exacerbada que afectaría de forma negativa la función metabólica.

A fin de ahondar en el conocimiento de estos linfocitos viejos, Vishwa Deep Dixit y su equipo, de la Universidad de Yale, en colaboración con otros científicos estadounidenses y alemanes, analizaron las distintas poblaciones presentes en el abdomen de ratones ancianos. Los datos obtenidos mostraron un claro incremento del número de células B alrededor del tejido graso. Los autores postulan que ciertas señales inflamatorias procedentes de otras células inmunitarias, los macrófagos, ocasionarían dicho aumento.

En un trabajo anterior, los investigadores observaron asimismo que los macrófagos participaban en el proceso de combustión de lípidos, mas su presencia disminuía con la edad.

De forma interesante, la reducción de las señales producidas por los macrófagos, así como la eliminación de los linfocitos B envejecidos, normalizó el metabolismo de los animales. Es decir, mejoró la sensibilidad a la insulina y, por consiguiente, redujo el riesgo de desarrollar diabetes, además de reactivar la degradación del tejido graso. Dicha movilización de lípidos permitió a los roedores generar calor y regular de forma óptima la temperatura de su organismo, pues el estrés térmico debido al frío resulta característico de los animales obesos y viejos.

Para Dixit y sus colaboradores, el hallazgo sugiere que el uso de inmunoterapia, administrada en la actualidad en la lucha contra el cáncer, podría neutralizar los linfocitos B y reducir los trastornos metabólicos en personas mayores. Sin embargo, muchas de las piezas que componen el mecanismo aquí descrito aún permanecen por dilucidar. Así pues, será necesario proseguir con la investigación.

Marta Pulido Salgado

Referencia: «Aging induces an Nlrp3 inflammasome-dependent expansion of adipose B cells that impairs metabolic homeostasis», de C. D. Camell et al., en Cell Metabolism, publicado el 15 de noviembre de 2019.

Artículos relacionados

También te puede interesar

Los boletines de Investigación y Ciencia

Elige qué contenidos quieres recibir.