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10 de Marzo de 2020
Memoria

Describen un método para consolidar los recuerdos durante el sueño

Al parecer, el uso de un estímulo olfativo permitiría reforzar, de forma selectiva, las memorias almacenadas en uno de los hemisferios cerebrales.

Además, el estudio confirma la importancia del sueño en la formación de la memoria a largo plazo. [iStock/gorodenkoff]

La memoria permite al cerebro almacenar y codificar información del pasado a fin de poder recuperarla en un tiempo futuro. Sin embargo, para que un recuerdo lábil, a corto plazo, se convierta en duradero, primero debe consolidarse. Es decir, transformarse en una memoria a largo plazo. Ahora, un estudio, publicado en tiempo reciente por la revista Current Biology, describe el modo en que la percepción de un olor durante el sueño favorecería este proceso.

Los científicos dirigidos por Yuval Mir, del Instituto Weizmann de Ciencias, la Universidad de Tel-Aviv y la Universidad de Cambridge, usaron el método conocido como reactivación de la memoria dirigida (TMR, por sus siglas en inglés). Este consiste en asociar una señal o estímulo externo con una habilidad recién aprendida para, con posterioridad, repetir la exposición a dicho estímulo mientras el sujeto duerme. Ello estimula el recuerdo de la nueva memoria y la estabiliza.

Así pues, los 32 participantes del estudio, en su mayoría mujeres jóvenes de 27 años de edad promedio, procedieron a visualizar una palabra y recordar su localización (lado izquierdo o derecho de la pantalla del ordenador), en un ambiente perfumado con esencia de rosas. Tras la tarea cognitiva, descansaron tumbados en una cama por un período de 2 horas. Durante la fase de sueño sincronizado, o sin movimientos oculares rápidos (NREM, por sus siglas en inglés), los sujetos inhalaron, de nuevo, el aroma floral, pero solo a través de una de sus fosas nasales.

De acuerdo con los datos obtenidos mediante electroencefalografía, el hemisferio cerebral que procesó el olor registró mayor actividad neuronal, relacionada con la consolidación de la memoria. Asimismo, una vez despiertos, si la nueva exposición al perfume tuvo lugar en la fosa nasal derecha, los voluntarios recordaron mejor las palabras mostradas en el lado derecho, y al revés. Es decir, las proyectadas a la izquierda, cuando la inhalación ocurrió en este costado de la nariz.

Experimentos realizados en un grupo de control, mostraron que el estímulo olfativo no afecta la capacidad de estabilizar recuerdos si no se relaciona previamente a una situación, experiencia o aprendizaje.

Para Mir y su equipo, el hallazgo sugiere que el uso de señales externas puede favorecer el paso de la memoria de corto a largo plazo, mientras la persona duerme. Ello podría ayudar a tratar pacientes con déficits ocasionados por lesiones cerebrales o trastornos psicológicos.

Marta Pulido Salgado

Referencia: «Local targeted memory reactivation in human sleep», de E. Bar et al., en Current Biology; 30: páginas 1- 12, publicado el 5 de marzo de 2020.

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