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6 de Mayo de 2020
Astronomía

Descubierto el agujero negro más cercano a la Tierra

El objeto, que no emite radiación, podría ser «la punta del iceberg» de una toda una población similar de agujeros negros, según los investigadores.

Recreación artística del sistema triple HR 6819, situado a unos 1000 años luz de distancia. A partir de las propiedades de sus dos estrellas visibles (azul), los investigadores han podido deducir la existencia de un tercer objeto: un agujero negro de unas 5 masas solares (rojo). [ESO/L. Calçada]

Un equipo de astrónomos ha identificado el que hasta ahora es el agujero negro conocido más cercano a la Tierra. El objeto, localizado a unos 1000 años luz de distancia, forma parte de un sistema triple en el que sus dos compañeras son estrellas ordinarias. Bautizado HR 6819 y situado en la constelación del Telescopio, en el hemisferio sur, el sistema se halla tan próximo a nuestro planeta que incluso puede observarse a simple vista. El hallazgo se publica en Astronomy & Astrophysics.

Una de las características más notables del agujero negro recién descubierto es que no se encuentra engullendo materia, por lo que tampoco emite radiación de ningún tipo. A pesar de ello, los investigadores han sido capaces de deducir su existencia al analizar el movimiento de vaivén que experimenta una de las estrellas que lo acompañan. El estudio de su órbita reveló la presencia de un objeto invisible de unas 5 masas solares; al tener una masa tan elevada y no emitir luz de ninguna clase, los autores concluyen que solo puede tratarse de un agujero negro.

Hasta ahora, el agujero negro más cercano conocido era el objeto denominado V616 Mon, cuya distancia se había estimado entre 1300 y 3000 años luz según la técnica de medición empleada. A trazo grueso, la distancia a la que se encuentran el resto de los agujeros negros identificados hasta hoy en la Vía Láctea es del orden de unos 10.000 años luz.

Objeto invisible

Por regla general, los agujeros negros de masa estelar se detectan a partir de la radiación que emite la materia caliente que cae en ellos, la cual suele proceder de una estrella cercana. Sin embargo, este método sesga fuertemente las observaciones, ya que deja fuera a todos aquellos agujeros negros que, por las razones que sean, no se encuentran engullendo materia. De hecho, aunque los modelos predicen que en nuestra galaxia debería haber entre 100 y 1000 millones de agujeros negros de masa estelar, hasta ahora los astrónomos apenas han descubierto una veintena de estos astros.

En el caso del sistema triple HR 6819, el agujero negro y una de las estrellas visibles forman un subsistema binario en torno al cual, a una distancia mucho mayor, orbita la segunda estrella visible. Según explican los autores en su artículo, fueron las propiedades espectrales de esta última estrella las que permitieron deducir la existencia de una compañera y, a partir de ella, la de un tercer objeto invisible y muy masivo.

Los investigadores esperan que el estudio de otros sistemas triples similares ayude a descubrir más agujeros negros de masa estelar. En declaraciones recogidas por Observatorio Europeo Austral (ESO), Dietrich Baade, astrónomo de la institución y uno de los autores del artículo, ha expresado que haber encontrado un agujero negro en un sistema triple tan cercano a la Tierra revela que el nuevo objeto bien podría ser «la punta de un emocionante iceberg».

¿Solución de un enigma?

Por último, el nuevo trabajo podría arrojar luz sobre un misterio reciente. A finales del año pasado, un artículo publicado en Nature anunció el hallazgo de un agujero negro de unas 70 masas solares, un valor enorme y muy difícil de reconciliar con los modelos de evolución estelar, ya que en principio los agujeros negros de semejante tamaño nunca deberían llegar a formarse en un entorno con la composición química de la Vía Láctea. Según aquel estudio, el agujero negro en cuestión formaba parte de un sistema binario y, de manera similar al caso de HR 6819, su existencia fue deducida a partir de las propiedades orbitales de la estrella compañera.

En el nuevo artículo, sin embargo, los investigadores hacen notar que las propiedades espectrales de aquel sistema, conocido como LB-1, son sorprendentemente similares a las de HR 6819. Ello podría estar indicando que, en lugar de un sistema doble, LB-1 tal vez sea un sistema triple con un agujero negro. En tal caso, la masa del objeto podría verse rebajada hasta las 6 masas solares, un valor perfectamente compatible con los modelos de evolución estelar. Según anuncian los autores, el análisis detallado del espectro de LB-1 y sus posibles implicaciones aparecerán en un próximo trabajo.

Ernesto Lozano Tellechea

Referencia: «A naked-eye triple system with a nonaccreting black hole in the inner binary»; Thomas Rivinius et al. en Astronomy & Astrophysics, vol. 637, art. L1, 6 de mayo de 2020.

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