5 de Julio de 2012
Aprendizaje

Dormir para saber

La estimulación externa durante el sueño puede reforzar lo ya aprendido.

La estimulación externa durante el sueño puede ayudar a fortalecer la memoria, lo que a su vez  contribuye al aprendizaje, eso sí, de contenidos previamente aprendidos, según investigadores de  la Universidad de Northwestern.
 
"La diferencia crítica es que nuestra investigación muestra que la memoria se fortalece respecto a algo que ya se ha aprendido", asegura Paul Reber, coautor del estudio  y profesor asociado de psicología de la universidad. "En lugar de aprender algo nuevo durante el sueño, nos referimos a reforzar una memoria existente al reactivar la información recién adquirida", aclara.


Sueños musicales

Los investigadores enseñaron a los participantes de la investigación a tocar dos piezas de música mediante la presión de teclas concretas en ciertos momentos. Tras aprender a interpretar las piezas generadas de manera artificial, los probandos echaron una siesta de 90 minutos. Mientras dormían, se reprodujo solo una de las canciones. De esa manera, los participantes “oyeron” las  suaves pistas musicales durante el sueño de ondas lentas, una fase del descanso relacionada con el proceso mnésico. Asimismo, los autores del estudio  registraron la actividad eléctrica cerebral de los probandos mediante electroencefalografía. También comprobaron que, tras despertarse, los participantes cometieron menos errores al tocar la melodía que se reprodujo mientras dormían en comparación con la que no se reprodujo.

"Nuestros resultados amplían investigaciones anteriores al mostrar que la estimulación externa durante el sueño puede influir sobre una habilidad compleja", apunta Ken Paller, profesor de psicología del Colegio de Artes y Ciencias Weinberg de la Northwestern y autor principal del trabajo.

"También hallamos que las señales electrofisiológicas durante el sueño se correlacionaban con el grado en que mejoró la memoria", añade James Antony, del Programa Interdepartamental de Neurociencias de la Northwestern. Y concluye: "Estas señales podrían estar midiendo los eventos cerebrales que producen la mejora de la memoria durante el sueño".  Los investigadores señalan, asimismo, que su trabajo podría conducir a más estudios sobre el procesamiento de la memoria basado en el sueño con otros tipos de habilidades, hábitos y conductas. En estos momentos  analizan cómo aplicar su hallazgo a otros tipos de aprendizaje, entre ellos, al estudio de un idioma extranjero.

  • Los sujetos aprendieron a interpretar melodías con cuatro dedos de la mano izquierda mientras miraban los círculos que les indicaban dónde debían apretar. Practicaron dos de las piezas musicales (rojo y azul) repetidas veces. Las melodías de base (verde) las interpretaron antes y después de la siesta. La pieza musical que se les puso mientras dormían (azul) la interpretaron con menos errores. [James W. Antony, Eric W. Gobel, Justin K. O'Hare, Paul J. Reber, Ken A. Paller / Nature Neuroscience]
     

Más información en Nature Neuroscience

Fuentes: Nature Neuroscience / psiquiatria.com

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