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26 de Octubre de 2020
Astrobiología

Dudas sobre la detección de fosfano en la atmósfera de Venus

¿Vida en Venus? La interpretación de los datos se pone ahora en duda, e incluso se cuestiona la exactitud de la medición.

 

La sonda interplanetaria BepiColombo, cuyo destino es Mercurio, sobrevoló Venus el 15 de octubre de 2020 [ESA/BEPICOLOMBO/MTM].

El anuncio en septiembre del descubrimiento de fosfano en las nubes de Venus llamó la atención mundialmente. Muchos quisieron ver en la presencia de ese gas en la atmósfera de Venus un indicio de la existencia allí de vida, tesis vista con escepticismo desde un principio por muchos especialistas. En las últimas semanas se han acumulado las dudas.

Así, han aparecido resultados que ponen en dificultades el posible descubrimiento. Ignas Snellen, de la Universidad de Leiden (Países Bajos), y sus colaboradores han reanalizado los datos de ALMA. Llegaron a la conclusión de que la señal del fosfano descrita por Jane Greaves, de la Universidad de Cardiff, y sus colaboradores en septiembre no es estadísticamente significativa. El artículo de Snellen, subido al repositorio de prepublicaciones arXiv el 19 de octubre, no ha sido todavía revisado por pares.

No se trataba tampoco del primer resultado que ponía pegas a la posible detección del fosfano. El 15 de octubre sacaban en arXiv Bruno Bézard, de la Universidad de la Sorbona, y sus colaboradores un estudio de la abundancia de fosfano en la atmósfera de Venus basado en sus propias observaciones en infrarrojos del planeta. Este será publicado en Astronomy & Astrophysics, adonde ya había sido remitido el 30 de septiembre. El equipo de Bézard llegó a la conclusión de que la abundancia del gas, del que no han encontrado señal, solo podría ser como mucho una cuarta parte de la medida por el grupo de Greaves. Sin embargo, cabe destacar que los investigadores se basaron en longitudes de onda distintas a las usadas por Greaves y sus colaboradores.

Por otra parte, la periodista científica Abigail Beall daba a conocer el 21 de octubre un comunicado remitido por un portavoz del radiotelescopio ALMA. Según este, los investigadores de ALMA han detectado un «posible problema» en los datos originales enviados a Greaves. La investigadora y su equipo hallaron la señal de fosfano a partir de esta información, así como con la obtenida por el Telescopio James Clerk Maxwell. Ahora, los científicos de ALMA, responsables de los datos, los analizan de nuevo. Algo que también están haciendo la propia Greaves y su grupo, con quienes el equipo de ALMA se mantiene en contacto. Hasta que no termine este proceso, concluye el comunicado, no será posible concluir si el problema afecta a la detección del fosfano. En cualquier caso, la existencia de ese gas en la atmósfera de Venus es muy improbable desde un punto de vista químico: a muchos expertos no les sorprendería que la presunta detección se debiese solo a un error.

Lars Fischer

Referencia: «Re-analysis of the 267-GHz ALMA observations of Venus: No statistically significant detection of phosphine», de I.A.G. Snellen et al., en arXiv:2010.09761 [astro-ph.EP]; «A stringent upper limit of the PH3 abundance at the cloud top of Venus», de T. Encrenaz et al., en arXiv:2010.07817 [astro-ph.EP].

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