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31 de Julio de 2017
Alimentación

Dulces, refrescos azucarados y trastornos anímicos

Una dieta rica en azúcar podría aumentar el riesgo de alteraciones del ánimo en los hombres.

La ingesta de alimentos y bebidas ricos en azúcar puede afectar la salud psicológica de los hombres a largo plazo. En las mujeres, en cambio, no se ha hallado este efecto adverso. [iStock/ lechatnoir]

Los hombres con tendencia a consumir alimentos dulces y refrescos azucarados corren un mayor riesgo de padecer depresión y trastornos del estado de ánimo a largo plazo, según publica la revista Scientific Reports. A esta conclusión han llegado investigadores del Colegio Universitario de Londres tras analizar los informes sobre la salud, el estilo de vida y los hábitos alimentarios de 8000 voluntarios de Gran Bretaña encuestados a lo largo de más de veinte años.

En un inicio, los autores encontraron que el grupo de hombres que, según explicaban ellos mismos, ingerían bollos, pasteles, chocolates u otros dulces, además de beber refrescos azucarados, con frecuencia presentaban más trastornos de ansiedad o depresión. Si bien la razón se podría atribuir a que a menudo las personas con el ánimo alterado recurren a los dulces para compensar su estado de ánimo deprimido, tal explicación no parece correcta en este caso, puesto que los participantes masculinos que ingerían más dulces informaban sobre problemas psíquicos en los últimos años del período de estudio. Por otro lado, los investigadores no hallaron datos que sugiriesen que los varones que presentaban una alteración del estado de ánimo comieran más alimentos azucarados. En el caso de las mujeres, no se observó ningún tipo de correlación.

Efectos a largo plazo

Apenas existen estudios sobre la relación causal entre el azúcar en la dieta y las alteraciones psíquicas. Con todo, los autores apuntan que un consumo de azúcar importante provoca un rápido aumento y posterior descenso de los niveles glucosa en la sangre, fenómeno que si ocurre de forma crónica podría causar efectos a largo plazo. Además, es posible que una alimentación rica en azúcar afecte también la capacidad de regeneración del sistema nervioso. Se ha hallado que este tipo de dieta modifica los niveles del factor neurotrófico derivado del cerebro (BDNF) así como de marcadores inflamatorios, los cuales parecen desempeñar una función en el origen de la depresión.

Los autores advierten, sin embargo, que se requiere más investigación para confirmar la relación entre un consumo de azúcar elevado y los trastornos del estado de ánimo. Su hipótesis basada en datos epidemiológicos debe comprobarse a través de métodos experimentales. 

Jan Ostercamp/Spektrum.de

Artículo traducido y adaptado por Investigación y Ciencia con permiso de Spektrum der Wissenschaft.

Referencia: «Sugar intake from sweet food and beverages, comun mental desorder and depression: prospective findings from the Whitehall II study». Anika Knüppel et al. en Scientific Reports, publicado en línea el 27 de julio de 2017.

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