14 de Marzo de 2013
SIDA

Eficacia del tratamiento antrirretrovírico

Los pacientes con un buen control de la infección por el VIH tienen el mismo riesgo de mortalidad que la población general.

Partículas de VIH infectando un linfocito T humano. (Micrografía electrónica de barrido; imagen coloreada.) [NIAID /Wikimedia Commons]

A pesar de que aún no se ha conseguido curar la infección por VIH, el tratamiento antrirretrovírico ha demostrado tener un gran éxito y los diferentes medicamentos disponibles en la actualidad han contribuido a aumentar la esperanza y la calidad de vida de los pacientes.

Debido a la gran eficacia del tratamiento, un estudio se ha planteado la pregunta de si las tasas de mortalidad en pacientes infectados son superiores a las de la población general. Con ese propósito, se ha comparado el índice de mortalidad y las causas de muerte en adultos infectados por el VIH que mantienen un buen control de la infección con los datos de mortalidad de la población general.

En concreto, se llevó a cabo un amplio análisis en 3.300 pacientes que seguían un tratamiento óptimo en el marco de dos ensayos clínicos internacionales. Los pacientes, de edades comprendidas entre los 20 y los 70 años, seguían el tratamiento antrirretrovírico y presentaban un nivel indetectable de virus en sangre y un número de linfocitos CD4+, la principal diana del VIH, superior a 350 células/mm3 de sangre (el nivel de estas células en una persona sana es entre 500 y 1.000).

Durante el período de seguimiento, que ha durado unos tres años, se registraron 62 muertes, pero solo un 3 % de ellas guardaban relación con el sida. El resto se produjo principalmente por dos motivos: enfermedades cardiovasculares y muerte súbita. Se comprobó que la mortalidad superaba a la de la población general cuando los valores de linfocitos CD4+ se hallaban comprendidos entre 350 y 500 células/mm3. Pero esa diferencia desaparecía cuando el recuento superaba las 500 células/mm3.

Con estos resultados, los autores han concluido que los pacientes infectados por el VIH que siguen tratamiento antrirretrovírico, con un nivel indetectable de virus en sangre, que han recuperado el número de células CD4+ hasta los 500 por mm3 no exhiben un mayor riesgo de mortalidad que la población general. En cambio, por debajo de este valor, el riesgo de mortalidad todavía es superior al de la población general.

Mantener a raya la infección

Un buen control de la infección por el VIH significa que el paciente responde bien al tratamiento antrirretrovírico, tiene una cantidad muy baja de VIH en sangre y un funcionamiento normal del sistema inmunitario. En el Hospital Germans Trias i Pujol, de Barcelona, uno de los centros estudiados, el 60 % de los pacientes reúnen estas condiciones.

Los investigadores destacan que gran parte de la mortalidad asociada al VIH podría prevenirse si se realizara un diagnóstico rápido y se iniciara pronto el tratamiento. Pero puntualizan que ello tal vez no baste, ya que siempre hay un grupo reducido de pacientes, entre un 10 % y un 15 %, que, pese a los esfuerzos, no conseguirán una buena recuperación del sistema inmunitario.

También remarcan la necesidad de promover la prueba del VIH entre la población para aumentar la esperanza de vida y, al mismo tiempo, prevenir la propagación de la infección, dado que el 25 % de las personas infectadas lo desconoce.

Más información en AIDS

Fuente: IrsiCaixa

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