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9 de Junio de 2016
EVOLUCIÓN HUMANA

El ancestro del hombre de Flores

Se descubren fósiles de 700.000 años de antigüedad que se atribuyen a unos antepasados de Homo floresiensis, el pequeño homínido apodado el «hobbit».

La mandíbula se hallada en Flores pertenece a un adulto que era incluso más pequeño que el «hobbit».

La isla de Flores, en Indonesia, ya era habitada hace un millón de años por unos pequeños homínidos que eran antepasados lejanos de Homo floresiensis, el pequeño «hobbit» descubierto en 2003. Un análisis reciente de los restos de tres individuos encontrados en el yacimiento de Mata Menge ha establecido la antigüedad de estos en unos 700.000 años, mientras que los hallazgos líticos documentan la presencia en la isla de otros homínidos unos 300.000 años antes. La especie, aún no identificada desde el punto de vista taxonómico, habría evolucionado a partir de una población de Homo erectus.

Los restos fosilizados de los tres pequeños homínidos, de 700.000 años de edad, se describen en dos artículos publicados en la revista Nature. Se trata de los primeros restos óseos de homínidos hallados en la isla fuera de la cueva de Liang Bua, donde se descubrió H. floresiensis, que vivió en un período mucho más reciente, hace entre 13.000 y 95.000 años.

La historia evolutiva de los homínidos de Liang Bua se debate desde hace 12 años, después de su descubrimiento en 2004 por Peter Brown y Mike Morwood, de la Universidad de Nueva Inglaterra. El esqueleto bastante completo encontrado en la cueva (junto con otros restos más fragmentarios pertenecientes al menos a ocho individuos) presenta un conjunto de características desconcertantes. Es de talla pequeña (alrededor de un metro) y tiene un cráneo muy pequeño, con un volumen de solo 380 centímetros cúbicos. Además, algunas de las características anatómicas lo asemejan a un Australopithecus, mientras que otras son claramente humanas.

Después de largas discusiones, los paleoantropólogos llegaron a la conclusión de que era una especie del género Homo y descartaron que se tratara de un niño o de un adulto que hubiera sufrido microcefalia.

La pertenencia al género Homo abrió un debate sobre la forma en que habría llegado a la isla, teniendo en cuenta que, según algunos modelos evolutivos, solo los humanos modernos tenían la capacidad de navegar en mar abierto hace unos 60.000 años. Una hipótesis plantea que la especie H. erectus, ya presente en la vecina isla de Java, habría llegado a Flores atravesando el mar en un momento en que el nivel del agua era bajo. Con el tiempo, el tamaño de estos homínidos se habría modificado como resultado de enanismo insular, un fenómeno observado en numerosos mamíferos de las islas, que tienden a adoptar tamaños corporales más reducidos para hacer frente a los recursos limitados. Una hipótesis final propuso que H. floresiensis derivaba de una especie humana más antigua, como Homo habilis.

En el primer artículo, Adam Brumm, de la Universidad de Griffith en Nathan, y sus colaboradores describen el análisis detallado de los fósiles descubiertos en 2014 en el yacimiento de Mata Menge, 70 kilómetros al este de Liang Bua. Los restos comprenden un fragmento de la mandíbula inferior de un adulto, al menos un 20 por ciento más pequeño que el de H. floresiensis, seis dientes pertenecientes a este mismo individuo y al menos a otros dos homínidos, y dientes caninos temporales de niños.

En el segundo artículo, Brumm y sus colaboradores, además de datar los nuevos hallazgos en 700.000 años, reconstruyen el ambiente en el que vivían estos homínidos, una pradera parecida a una sabana, cálida y seca, con algunos humedales, y describen las herramientas de piedra que utilizaban. Estas son muy similares a las empleadas por H. floresiensis, lo que indica que el comportamiento de los homínidos de la isla se mantuvo estable durante un largo período de tiempo.

La definición taxonómica precisa de los nuevos homínidos requerirá más hallazgos. Sin embargo, su tamaño y características anatómicas refuerzan la hipótesis de que son descendientes de H. erectus que habrían llegado a la isla de Flores unos 300.000 años antes, según se desprende de algunos hallazgos líticos datados en al menos un millón de años. Otra posibilidad es que la nueva especie surgiera en una isla vecina, por ejemplo Sulawesi, y solo después colonizara Flores.

«Este resultado tiene implicaciones importantes para entender la colonización de la región por Homo, y refuta la hipótesis de que H. floresiensis correspondiera a un individuo de Homo sapiens con alguna malformación», explica Gerrit van den Bergh, coautor del primer artículo. «Todos los fósiles pertenecen sin duda a homínidos, y son anatómicamente similares a los de H. floresiensis: el hallazgo verdaderamente inesperado es que el tamaño corporal de la especie ya se había reducido hace 700.000 años.»

Más información en Nature (1) y (2)

Fuente: Le Scienze

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