Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y facilitarte el uso de la web mediante el análisis de tus preferencias de navegación. También compartimos la información sobre el tráfico por nuestra web a los medios sociales y de publicidad con los que colaboramos. Si continúas navegando, consideramos que aceptas nuestra Política de cookies .

12 de Marzo de 2020
Esclerosis Múltiple

El ácido propiónico modifica el curso de la esclerosis múltiple

Esta molécula, producida por la microbiota intestinal, regula la función alterada de las células del sistema inmunitario. Así pues, administrada a los pacientes ralentiza el avance de la enfermedad.

En un futuro, las conclusiones del estudio podrían aplicarse en la práctica clínica. En la imagen, hemisferio cerebral de un paciente con esclerosis múltiple, escaneado mediante resonancia magnética. [Flickr/NIH]

Las bacterias intestinales producen ácidos grasos de cadena corta, como el ácido propiónico o propanoico, mediante la fermentación de la fibra procedente de los alimentos de origen vegetal que ingerimos. Entre otras funciones, estas moléculas participan en la modulación del sistema inmunitario, por lo que la comunidad científica estudia su potencial terapéutico en trastornos autoinmunitarios.

Ahora, un estudio, publicado por la revista Cell, concluye que la administración de ácido propiónico a pacientes con esclerosis múltiple se asocia con una mejora del curso de la enfermedad.

En primer lugar, Aiden Haghikia y su equipo, de la Universidad Ruhr de Bochum, en Alemania, junto con otros científicos alemanes, estadounidenses e israelíes, descubrieron alteraciones en el microbioma de los enfermos. En concreto, observaron un aumento de las poblaciones bacterianas pertenecientes a los géneros Flavonifractor, Escherichia, Shigella y Collinsella, así como una disminución de microorganismos Butyricimonas, productores de ácidos grasos de cadena corta. En consecuencia, también detectaron una notable reducción de los niveles de ácido propiónico en muestras de heces y suero sanguíneo.

Todos los pacientes incluidos en esta primera etapa de la investigación recibieron el diagnostico en tiempo reciente, y en ningún caso tomaron medicamento alguno para el trastorno. Así pues, los autores descartaron la influencia de cualquier fármaco sobre estos resultados.

A continuación, los investigadores llevaron a cabo una prueba de concepto, a fin de dilucidar la relación entre el ácido propiónico y las células del sistema inmunitario. Para ello, administraron la molécula a los enfermos, a lo largo de 14 días. Trascurrido este tiempo, el análisis de muestras sanguíneas reveló un aumento de los linfocitos T reguladores, también llamados Treg, así como una disminución de las células Th17.

Los Treg regulan la función de otras células del sistema inmunitario y su número decae en pacientes con esclerosis múltiple. En cambio, las Th17 proliferan y favorecen la inflamación, hecho que promueve la degeneración del tejido nervioso.

De forma interesante, la administración prolongada del ácido propiónico redujo la tasa anual de recaídas, es decir la aparición brusca de nuevos síntomas o bien el empeoramiento de los existentes, y, por consiguiente, ralentizó el avance de la enfermedad. Asimismo, imágenes obtenidas mediante resonancia magnética, y realizadas tras año y medio de tratamiento, mostraron una reducción de la atrofia cerebral.

Ensayos realizados con enfermos estables, es decir sin progresión de los déficits neurológicos, gracias al tratamiento con fármacos inmunomoduladores recibido durante los últimos 3,7 años, corroboraron los resultados.

A nivel molecular, el análisis del microbioma reveló que la ingesta de ácido propiónico no solo favorecería la expresión de genes involucrados en la activación de las células Treg, sino que también potenciaría su acción reguladora mediante la normalización de la función de las mitocondrias, las centrales energéticas de las células.

Aunque se muestran prudentes, para Haghikia y sus colaboradores, el hallazgo señala al intestino como diana para desarrollar nuevas estrategias terapéuticas contra la esclerosis múltiple.

Marta Pulido Salgado

Referencia: «Propionic acid shapes the multiple sclerosis disease course by an immunomodulatory mechanism», de A. Duscha et al., en Cell, publicado el 10 de marzo de 2020.

Los boletines de Investigación y Ciencia

Elige qué contenidos quieres recibir.