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26 de Junio de 2019
Marte

El rover de Marte detecta una punta de emisión de metano «enorme, apasionante»

El vehículo marciano Curiosity, de la NASA, ha transmitido la lectura más alta del gas jamás tomada en la superficie del planeta.

El vehículo Curiosity explora en Marte el cráter Gale. Esta fotografía se la hizo el 15 de junio de 2018 a sí mismo durante una tormenta de polvo combinando múltiples imágenes tomadas por una cámara instalada en un brazo robótico [NASA/JPL-Caltech/MSSS].

El vehículo Curiosity, de la NASA, ha medido el mayor nivel de metano que se haya encontrado jamás en la atmósfera marciana a la altura de la superficie. La lectura que tomó la semana pasada en el cráter Gale, 21 partes por mil millones, es el triple del récord anterior, una medición de 2013 efectuada por el propio Curiosity.

Los planetólogos siguen ansiosamente el metano marciano porque su presencia puede ser una señal de la existencia de vida en el Planeta Rojo. En el nuestro, la mayor parte del metano es producida por seres vivos, si bien puede venir también de fuentes geológicas, de reacciones químicas que afectan a las rocas. Varias naves espaciales y telescopios han captado metano en Marte a lo largo de los últimos dieciséis años, pero el gas no aparece conforme a alguna pauta predecible, lo que ahonda el misterio de su origen.

El Curiosity ha detectado metano muchas veces desde que aterrizó en el cráter Gale en 2012. El nivel se caracteriza por ser bajo, a menudo de unas partes por billón, y parece aumentar y disminuir según van cambiando las estaciones marcianas.

La última medición «es enorme, apasionante», dice Oleg Korablev, físico del Instituto de Investigaciones Espaciales de Moscú. Se encarga de uno de los instrumentos que olisquean el metano a bordo del Orbitador de Gases Traza. El lanzamiento de esta nave espacial se produjo en 2016; se quería resolver con ella el misterio del metano de Marte, pero hasta ahora no ha dado con cantidad alguna del huidizo gas.

Una explicación de ello es que el metano se diluya o destruya a medida que asciende por la atmósfera, dice Michael Mumma, planetólogo del Centro de Vuelos Espaciales Goddard, de la NASA, en Greenbelt, Maryland. Las sondas orbitales como esa son las más adecuadas para medir el metano a muchos kilómetros de altura sobre la superficie.

El Orbitador busca ahora metano en la atmósfera por encima del cráter Gale. Lo mismo está haciendo la nave Mars Express, de la Agencia Espacial Europea, el otro satélite que gira alrededor de Marte midiendo metano.

La NASA ha extendido la permanencia del Curiosity en su actual localización en el cráter, un lugar llamado Teal Ridge. Los científicos de la Agencia efectuaron un experimento de detección de metano este último fin de semana como seguimiento de la medición récord, y el 24 de junio anunciaron que habían detectado un nivel de metano muy inferior, menos de una parte por mil millones, lo que da a entender que la lectura más alta se debió a un surtidor transitorio del gas.

Alexandra Witz / Nature News

Artículo traducido y adaptado por Investigación y Ciencia con permiso de Nature Research Group.

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