Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y facilitarte el uso de la web mediante el análisis de tus preferencias de navegación. También compartimos la información sobre el tráfico por nuestra web a los medios sociales y de publicidad con los que colaboramos. Si continúas navegando, consideramos que aceptas nuestra Política de cookies .

6 de Febrero de 2013
PSICOLOGÍA

El espejismo de la multitarea

Relacionan las acciones simultáneas con la impulsividad, la búsqueda de sensaciones y la falsa creencia de que se es bueno en ello.

Las personas más capaces de llevar a cabo múltiples actividades de forma simultánea se muestran menos proclives a la multitarea. [Wikimedia Commons / MrChrome]

Las personas que desarrollan numerosas tareas a la vez son por lo común individuos impulsivos, que tienden a la búsqueda de sensaciones nuevas y que se perciben a sí mismos capacitados para la multitarea. Aun así, son especialmente torpes en ello, revela un reciente estudio.

«Nuestros datos indican que las personas que hablan por teléfono mientras conducen probablemente son las menos indicadas a acometer este tipo de cosas», asegura David Sanbonmatsu, de la Universidad de Utah y uno de los autores de la reciente investigación. David Strayer, coautor del trabajo, añade: «Las personas más propensas a realizar múltiples tareas tienen la ilusión de que son mejores que la media en ello, cuando en realidad no lo son; incluso muchas veces son peores.»

Hablar por el móvil al volante

Para el estudio, 310 estudiantes de psicología cumplimentaron una serie de pruebas y cuestionarios relacionados con la personalidad, el uso habitual de los medios de comunicación (Internet, televisión, prensa escrita, correo electrónico, entre otros) y la habilidad de llevar a cabo varias actividades a la vez (multitarea). Entre otras cuestiones, debían evaluar cuántas tareas eran capaces de realizar, por ejemplo, mientras veían la televisión, navegaban por Internet o contestaban los mensajes electrónicos, así como sobre el uso que hacían del teléfono móvil mientras conducían. Asimismo se les solicitó que resolvieran una prueba de cognición estandarizada. Esta consistía en recordar una serie de dos a cinco letras, a la vez que debían soluciónar sencillas oporaciones de cálculo mental.

Según los resultados, las  personas más capaces de llevar a cabo múltiples tareas de forma simultánea con eficacia no mostraban una mayor tendencia a ejecutar varias actividades a la vez. De hecho, los probandos que puntuaban alto en la prueba de capacidad para la multitarea preferían centrar la atención en una sola actividad.

En el otro lado de la balanza, los individuos más proclives a la multitarea  manifestaban una menor capacidad para desarrollar varias actividades al mismo tiempo. Además, en estos casos, la capacidad para las acciones simultáneas percibida por los propios sujetos resultó estar «significativamente inflada». De hecho, el 70 por ciento de estos participantes consideraban que su habilidad para la multitarea se encontraba por encima de la media.

Menos concentración, más  distracciones

Otra de las conclusiones del estudio señala que el prototipo de «persona multitarea» corresponde a un sujeto con impulsividad alta, una marcada propensión a la búsqueda de sensaciones y que se distrae con facilidad, lo que favorece a su vez la tendencia a resolver varios asuntos a la vez. Además, el poco control de la impulsividad conlleva la desventaja de una escasa capacidad para la concentración y bloquear las distracciones. Ello explicaría la baja puntuación que este tipo de probandos obtuvieron en las pruebas de multitarea.

¿Por qué entonces se percibían las personas impulsivas especialmente eficientes en la habilidad de realizar varias tareas a la vez? Los investigadores especulan que en este punto puede hablarse de un efecto bastante común: quien desarrolla una actividad con frecuencia y con gusto, considera a menudo que dispone de especiales cualidades para ello. De hecho, en general, el conductor medio se considera al volante por encima de la media, cuando en realidad se encuentra en la media justa.

Más información en PLoSONE

Fuentes: Universidad de Utah / Gehirn und Geist

 

 

 

Contenidos relacionados

Los boletines de Investigación y Ciencia

Elige qué contenidos quieres recibir.