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17 de Septiembre de 2020
Memoria

El estado anímico también influye en el aprendizaje de los bebés

Los lactantes que se hallan en el mismo estado de ánimo al almacenar y recuperar la información recuerdan mejor lo aprendido.

la memoria declarativa de los bebés de 9 meses depende en gran medida del estado anímico. [iStock/ WaldemarMilz]

Las personas que se encuentran en el mismo estado emocional durante un examen que en el momento en el que almacenaron la información recuerdan mejor lo que han aprendido. Este fenómeno, bien estudiado en adultos, se conoce como memoria dependiente del estado. Pero ¿qué sucede en la primera infancia?

Intrigadas por conocer la respuesta, psicólogas de la Universidad del Ruhr en Bochum han investigado los efectos de dicho fenómeno en el rendimiento de la memoria de 96 bebés de nueve meses de edad. Los resultados se publican en Child Development.

En la primera fase de la investigación, solicitaron a los padres que, durante unos minutos, jugaran animadamente con sus pequeños (estado animado) o bien que los abrazaran en silencio y les leyeran (estado de calma). Inmediatamente después, una de las investigadoras efectuaba de manera repetida ciertas acciones con un títere de mano que los niños observaban desde el regazo de su madre o padre. Tras un breve descanso de 15 minutos, se llevó a cabo otra sesión bien de juego, bien de descanso. Algunos niños experimentaron la misma situación dos veces (de juego o de calma); en otros, en cambio, se alternaron ambas condiciones. A continuación, la investigadora se sentó de nuevo con el títere junto a los bebés.

Los lactantes que habían experimentado condiciones de aprendizaje y recuerdo similares (es decir, que habían jugado o bien descansado en ambas ocasiones) eran capaces de reproducir casi todas las acciones que habían visto previamente con el muñeco (tarea de imitación diferida). En cambio, los bebés que habían participado en una fase animada y otra tranquila, en promedio, no eran capaces de reproducir ni siquiera una de las acciones. En otras palabras, no mostraban retención si su estado en la codificación difería de su estado en la recuperación.

Según concluyen Sabine Seehagen, autora principal del estudio, los resultados sugieren que, del mismo modo que sucede en los adultos, los cambios anímicos pueden impedir que los bebés accedan al contenido de la memoria. Ello podría ser una de las razones por las que la mayoría de los adultos no pueden recordar eventos que tuvieron lugar antes de los tres años, un fenómeno conocido como amnesia infantil.

Anna Lorenzen

Referencia: «State‐dependent Mmemory in infants». Sabine Seehagen et al. publicado en línea en Child Development, agosto de 2020.

 

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