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2 de Noviembre de 2015
Demografía

El fin de la política de hijo único no aumentará de manera significativa la tasa de natalidad de China

Los demógrafos destacan que muchas mujeres chinas están hoy más preocupadas por sus carreras profesionales que por tener una gran familia.

Familia china durante la festividad del Año Nuevo. [coffeeyu/iStock]

El Partido Comunista Chino pondrá fin a la controvertida política de hijo único. Sin embargo, los demógrafos creen poco probable que la medida aumente de forma drástica la baja tasa de natalidad del país.

Las autoridades chinas anunciaron el pasado 29 de octubre que, en el futuro, a todas las parejas se les permitirá tener dos hijos en lugar de uno solo. «Desde la perspectiva de los derechos humanos es una muy buena noticia», apunta Patrick Gerland, demógrafo que trabaja en la División de Población de la ONU. «Pero difícilmente ejercerá un gran impacto a largo plazo en el crecimiento demográfico de la China moderna, donde muchas mujeres están más preocupadas por sus trabajos y carreras que por tener una gran familia.»

La política de hijo único fue introducida en 1979 para frenar el crecimiento excesivo de la población, en una época en que la sociedad china era mucho menos urbana que hoy y en la que las mujeres tenían en promedio 2,8 hijos cada una. Se calcula que la norma habría evitado 400 millones de nacimientos en un país que hoy cuenta con 1400 millones de habitantes. Con todo, en los últimos años la prohibición de tener más de un hijo ha ido suavizándose. Por ejemplo, a aquellas parejas en las que uno de los miembros es hijo único se les permite tener un segundo descendiente.

El final de la norma no era inesperado, sostienen los expertos. En países como Japón y Alemania, la baja tasa de natalidad y el consiguiente envejecimiento de la población han hecho temer un aumento del gasto social y sanitario. La decisión del gigante asiático parece obedecer a preocupaciones similares.

Sin embargo, los demógrafos piensan que el fin de la política de hijo único no traerá por sí solo un gran cambio en la tasa de natalidad del país. «La ONU ya había previsto un pequeño y lento aumento en la tasa de natalidad de China para las próximas décadas, y esta noticia hace dicho pronóstico aún más probable. Pero no parece fácil que ese incremento vaya a ser grande», señala Adrian Raftery, experto en estadísticas de población de la Universidad de Washington en Seattle.

Hoy las mujeres chinas tienen una media de 1,55 hijos durante su vida, una tasa mayor que la de países como Alemania (1,39) o Japón (1,4), según las últimas estimaciones de la ONU. Las proyecciones actuales del organismo prevén que, para mediados de siglo, dicha cifra habrá aumentado a 1,75. «Hay demasiadas limitaciones en cuanto a vivienda y educación para que la mayoría de las parejas chinas acaben teniendo más de dos hijos», añade Gerland. «En Taiwán, donde la política de hijo único no ha existido nunca, relativamente pocas parejas optan por tener incluso un segundo hijo.»

Los expertos de la ONU estiman que la población mundial, que hoy ronda los 7000 millones de habitantes, sigue creciendo, aunque a un ritmo más pausado. Se cree que el planeta podría alcanzar los 12.000 millones de habitantes en 2100. No obstante, según algunas proyecciones más detalladas, el aumento de la población en el siglo XXI se verá limitado a África, donde las tasas de natalidad son aún entre dos y tres veces mayores que en el resto de los continentes.

— Quirin Schiermeier / Nature News

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