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1 de Mayo de 2018
Hematología

¿El fin de los problemas de compatibilidad sanguínea?

Mediante CRISPR-Cas9, logran generar glóbulos rojos personalizados según el grupo sanguíneo del paciente, que evitarían reacciones indeseadas tras una transfusión.

Mejorar la compatibilidad de las transfusiones sanguíneas es posible mediante el uso de la técnica CRISPR-Cas9. La edición genética permite generar glóbulos rojos compatibles con el grupo sanguíneo del paciente, aunque este sea poco habitual. En la imagen, eritrocitos humanos. [Wikimedia Commons]

Obtener sangre a fin de realizar transfusiones a pacientes que poseen grupos sanguíneos poco frecuentes no es tarea fácil. Además, recibir múltiples donaciones puede provocar reacciones no deseadas del sistema inmunitario, capaz de detectar pequeñas variaciones en los glóbulos rojos, o eritrocitos, ajenos.

Por ello, durante años, Ashley M. Toye y su equipo, de la Universidad de Bristol, han centrado sus esfuerzos en encontrar el modo de mejorar la compatibilidad entre donantes y receptores. Ahora, los investigadores han logrado generar células sanguíneas altamente compatibles, mediante la técnica de edición genética CRISPR-Cas9. La revista EMBO Molecular Medicine publica su trabajo.

¿Solo A, B, AB y 0?

Tanto en la superficie de los eritrocitos como en el suero hemático se hallan pequeñas moléculas, conocidas como antígenos, que distinguen los diferentes tipos de sangre humana existentes. En consecuencia, la Sociedad Internacional de Transfusiones de Sangre reconoce 36 grupos sanguíneos y más de 350 antígenos distintos. Es decir, la clasificación es compleja, ya que va más allá del sistema mayoritario AB0 y el factor Rh. Asimismo, ello explica por qué resulta tan difícil facilitar a algunas personas los productos sanguíneos que necesitan.

Ante esta situación, Toye y sus colaboradores identificaron aquellos grupos sanguíneos raros más demandados en los hospitales de Reino Unido. Gracias a la acción de CRISPR-Cas9, los antígenos característicos de estos tipos de sangre se eliminaron de la superficie de glóbulos rojos humanos en cultivo. Estas células, generadas in vitro por los autores en un estudio anterior, son funcionales, estables y proporcionan un suministro continuo de eritrocitos. Este hecho supone un gran avance, pues sugiere que es posible producir hematíes en el laboratorio de utilidad para la práctica clínica.

Para los científicos, su estudio muestra una nueva aplicación del sistema CRISPR-Cas9: la obtención de glóbulos rojos personalizados, altamente compatibles con el paciente. El hallazgo permitirá mejorar el cuidado de personas con enfermedades como la talasemia o la drepanocitosis, dos tipos de anemia. Sin embargo, Toye se muestra prudente. Nuevos experimentos serán necesarios a fin de reducir el coste de producción y asegurar, así, la viabilidad económica del tratamiento. La calidad e idoneidad de las células también deberá confirmarse antes de iniciar su uso en humanos.

Marta Pulido Salgado

Referencia: «Enhancement of red blood cell transfusion compatibility using CRISPR-mediated erythroblast gene editing» de J. Hawksworth et al. en EMBO Molecular Medicine, e8454, publicado el 26 de abril de 2018.

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