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20 de Diciembre de 2013
Evolución

El hombre moderno es más carnívoro

Un estudio revela que nuestra dieta se basa cada vez más en la carne, con consecuencias negativas para el ambiente.

Situación global del nivel trófico de la población mundial, que define el lugar que ocupan los humanos en la cadena alimentaria en una escala que va de 1 (organismos como las plantas que obtienen su energía del sol) a 5,5 (depredadores superiores, como los osos polares o las orcas). [Bonhommeau et al. / PNAS]

Las economías emergentes como China y la India están impulsando un aumento global del consumo de carne, aunque haya decrecido en varios países, según un estudio exhaustivo sobre los hábitos alimenticios de la población mundial, así como las diferentes tendencias entre las distintas regiones del planeta.

El trabajo, publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Science (PNAS), es el primero de este tipo que se basa en el cálculo del nivel trófico de la humanidad, una métrica utilizada en ecología que define la posición de las diferentes especies en la cadena alimentaria. Según esta, las que producen sus propios alimentos (como las plantas y las algas) ocupan el nivel 1; los conejos, que comen plantas, en el nivel 2; los zorros, que se alimentan de herbívoros, se encuentran en el nivel 3. El bacalao, un pez que come otros peces, está clasificado como una especie de nivel 4; y los osos polares y las orcas, que se alimenta de otros mamíferos, están en la posición más elevada, hasta 5,5.

La investigación, dirigida por Sylvain Bonhommeau, del Instituto Francés de Investigación para la Explotación del Mar, estima que el nivel trófico promedio de la población mundial era de 2,21 en 2009, lo que nos ubica en la misma categoría de otros omnívoros como los cerdos y las anchoas. De hecho, «estamos más cerca de los herbívoros que de los carnívoros», dice Bonhommeau. «Ello cambia nuestro prejuicio de que somos depredadores superiores».

El estudio también analizó el cambio de los patrones de alimentación en el tiempo. Los investigadores calcularon así el nivel trófico humano anual para 176 países, entre los años 1961 y 2009, a partir de los datos sobre 102 tipos de alimentos recogidos por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).

Durante los últimos 50 años, el aumento en el consumo de grasa y carne ha modificado nuestro nivel trófico, por lo que el valor promedio mundial ha subido un 3 por ciento o, lo que es lo mismo, en 0,06 unidades, un valor muy alto según los expertos. Para un organismo, este dato se calcula tras sumar los niveles tróficos de los alimentos presentes en su dieta y la proporción en que estos se consumen. «Un aumento de 0,1 unidades corresponde a un incremento sustancial en el consumo de carne o alimentos de origen animal» dice Thomas Kastner, científico ambiental de la Universidad Alpen-Adria en Viena, interpelado por la revista Nature.

Asimismo, los cambios registrados no fueron iguales en todo el mundo. Países como China y la India, en los que cientos de millones de personas salieron de la pobreza y dejaron de comer solo arroz, han mostrado un marcado incremento en su nivel trófico. Por otro lado, Islandia, Mongolia y Mauritania, cuyos platos tradicionales se basan principalmente en la carne, el pescado o los productos lácteos, han hecho registrar una disminución de esta medida, tras la diversificación de la dieta diaria de sus poblaciones. Según los responsables del estudio, estos resultados desvelan cuál es nuestro lugar en el ecosistema global, por lo que puede ayudar a los científicos a conocer el impacto humano en el consumo de energía y los recursos naturales.

Más información en PNAS.

Fuente: Nature

 

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