Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y facilitarle el uso de la web mediante el análisis de sus preferencias de navegación. También compartimos la información sobre el tráfico por nuestra web a los medios sociales y de publicidad con los que colaboramos. Si continúa navegando, consideramos que acepta nuestra Política de cookies .

Actualidad científica

Síguenos
  • Google+
  • RSS
  • Noticias
  • 18/03/2019

Astronomía

El mayor radiotelescopio del mundo, un paso más cerca

Un organismo internacional del estilo del CERN supervisará la construcción y operación de la Red del Kilómetro Cuadrado (SKA), un gigantesco conjunto de cientos de miles de radioantenas.

Nature News

Menear

Recreación artística de algunas de las radioantenas que conformarán la Red del Kilómetro Cuadrado (SKA), un gigantesco conjunto de cientos de miles de antenas distribuidas en Australia y varios países de África. [Organización SKA]

Varias de las naciones que participan en la Red del Kilómetro Cuadrado (SKA, por las siglas en inglés de Square Kilometer Array), un proyecto para construir el que sería el mayor radiotelescopio del planeta, firmaron el pasado 12 de marzo en Roma un acuerdo para establecer un organismo internacional que supervise el proyecto y apruebe finalmente su construcción.

El organismo, bautizado como Observatorio SKA, será similar a entidades como el CERN, el laboratorio europeo de física de partículas. La nueva institución reemplazará a la Organización SKA, que desde 2011 había gestionado el diseño y las actividades previas a la construcción. El Observatorio, que tendrá su sede cerca de Manchester, gozará de mayor autoridad que la Organización y podrá otorgar contratos para levantar la red de antenas.

El potente telescopio se construirá en varias fases y, en última instancia, comprenderá miles de radioantenas en varios países de África y hasta un millón de ellas en Australia. En conjunto, todas esas antenas conformarán un área colectora equivalente a un kilómetro cuadrado, lo que permitirá detectar tenues señales de radio del universo primitivo.

En la primera fase, con un coste estimado de 674 millones de euros, se construirán 130.000 antenas en Australia y se añadirán más de 130 al telescopio MeerKAT, de 64 antenas y sito en Sudáfrica, el banco de pruebas del proyecto. Se espera que la construcción comience a finales de 2020 y que dure unos siete años.

Aunque actualmente en el proyecto participan doce países (España entre ellos), solo siete (Australia, Italia, Sudáfrica, los Países Bajos, Reino Unido, Portugal y China) firmaron el acuerdo del pasado 12 de marzo en calidad de miembros fundadores. También se espera que Suecia y la India se registren como miembros de pleno derecho.

Según Peter Gluckman, experto en diplomacia científica y presidente de la Red Internacional para la Asesoría Científica de Gobiernos (INGSA), un organismo con sede en Auckland, la firma del acuerdo constituye un logro extraordinario, dada la diversidad de los países implicados y la ausencia de naciones históricamente influyentes en ciencia, como Rusia o Estados Unidos.

Antes de la creación formal del Observatorio SKA, los países firmantes deberán ratificar el acuerdo en sus respectivos Parlamentos nacionales, lo que podría llevar hasta un año. Por su parte, los países miembros no fundadores tendrán que pasar por un proceso de adhesión por separado para unirse al organismo como miembros de pleno derecho.

Sarah Wild/Nature News

Artículo original traducido y adaptado por Investigación y Ciencia con permiso de Nature Research Group. 

Más información en la página web del proyecto SKA (información en español).

Artículos relacionados