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28 de Febrero de 2020
MICROBIOLOGÍA

El origen de las propiedades anticancerosas del brócoli

Se descubre la vía utilizada por un microorganismo intestinal para transformar ciertos compuestos vegetales en sustancias que protegen contra el cáncer.

[iStock-DNY59]

El brócoli, una verdura de sabor poco agradable, está despertando ahora interés gracias a su vínculo con la prevención del cáncer. Un estudio ha revelado cómo un microbio intestinal común ayuda a nuestro organismo a aprovechar las propiedades saludables de esta verdura y de otras emparentadas con ella.

El brócoli, la col, la coliflor y otras verduras del género Brassica deben su sabor característico a un tipo de sustancias que contienen: los glucosinolatos. Durante la digestión, las bacterias intestinales transforman estos compuestos en otros denominados isotiocianatos, que se sabe que ejercen efectos protectores contra ciertos tipos de cáncer.

Elizabeth Sattely, de la Universidad Stanford, en California, y sus colaboradores han identificado ahora un conjunto de genes en el microbio intestinal Bacteroides thetaiotaomicron que le confieren la capacidad de convertir los glucosinolatos en isotiocianatos. En sus experimentos, los investigadores inocularon en ratones una cepa de B. thetaiotaomicron que carecía del conjunto completo de estos genes. Después, analizaron las concentraciones de isotiocianatos del aparato digestivo de los animales y observaron que eran más bajas que las de los ratones colonizados con la cepa típica de B. thetaiotaomicron. Y cuando introdujeron los genes en otras bacterias que no suelen intervenir en la digestión de los glucosinolatos, comprobaron que estas comenzaban a producir isotiocianatos.

Según los autores, su trabajo contribuye a comprender los mecanismos por los cuales una bacteria intestinal común procesa un importante compuesto alimentario. Ese conocimiento podría ayudar a desarrollar microbios genéticamente modificados para prevenir y tratar algunas enfermedades humanas.

Artículo traducido y adaptado por Investigación y Ciencia con permiso de Nature Research Group.

Referencia: «A metabolic pathway for activation of dietary glucosinolates by a human gut symbiont». Catherine S. Liou et al en Cell, vol. 180, n.º 4, págs. 717-728.E19, febrero de 2020.

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