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8 de Febrero de 2019
Comportamiento animal

El pez arquero reconoce rostros humanos

La capacidad de identificar un mismo objeto desde distintos ángulos le otorgaría una ventaja evolutiva para cazar, explorar nuevos territorios y huir de los depredadores.

Un pez arquero lanza un chorro de agua a su presa. [G. I. Bernard/Science Source].

Cada vez que Cait Newport, zoóloga de la Universidad de Oxford, entraba en su laboratorio, el pez arquero, conocido por escupir chorros de agua a sus presas, parecía apuntarla a ella. A raíz de esta observación, Newport empezó a sospechar que este pez tropical era capaz de reconocerla.

En 2016, esta investigadora y sus colaboradores descubrieron que, efectivamente, el pez arquero podía recordar rostros humanos. Para demostrarlo, adiestraron a los peces para que lanzaran agua cada vez que identificaran una cara humana en la pantalla del ordenador. Sorprendentemente, los animales acertaron entre un 77 y 89 por ciento de las veces. En este punto, los científicos se preguntaron si los peces podrían identificar caras vistas desde distintos ángulos. En su último estudio, publicado el pasado mes de noviembre en Animal Behaviour, describieron que el pez arquero lograba reconocer el mismo rostro de perfil, y más concretamente, girado en tres ángulos diferentes: 30, 60 y 90 grados. Una tarea nada trivial.

Los experimentos se diseñaron para averiguar la forma en la que los peces perciben los objetos tridimensionales y, en este sentido, las caras humanas son elementos particularmente interesantes. «Son complicadas, difíciles de procesar hasta para un ordenador o una persona, y cuando las pones de perfil cambian de una manera realmente curiosa», apunta Newport.

En los mamíferos, el reconocimiento de caras se da en la neocorteza, el área responsable de las facultades cognitivas superiores. Sin embargo, las investigaciones de Newport muestran que un animal sin corteza cerebral puede discriminar caras humanas. «Si los peces logran realizar esta compleja tarea con un cerebro tan pequeño, quizá nosotros podamos hacer valiosos avances» en las técnicas de reconocimiento facial, explica Newport.

Los peces son más listos de lo que creemos, señala Vera Schluessel, zoóloga de la Universidad de Bonn que no participó en el estudio. «La gente suele creer que por ser más primitivo se es más rudimentario, y es justo lo contrario», expone Schluessel. Los peces arqueros tal vez tengan una configuración cerebral diferente a la humana, pero aun así pueden extrapolar cómo se ve un objeto desde distintos ángulos, un elemento esencial para la caza, la exploración y el reconocimiento de depredadores.

El equipo de Schluessel y otros investigadores han destacado la capacidad visual de varios peces: la pintarroja colilarga gris puede identificar formas y recorrer laberintos de memoria; el pez damisela de Ambon reconoce patrones ultravioletas, invisibles para el ojo humano, en el rostro de otros peces; los peces ángel tiene la habilidad de contar.

Ahora que sabemos que algunos peces pueden vernos mejor de lo que pensábamos, deberíamos replantearnos cómo nosotros los vemos a ellos.

Megan Gannon/Scientific American

Artículo traducido y adaptado por Investigación y Ciencia con permiso de Scientific American.

Referencia: «Object recognition in fish: accurate discrimination across novel views of an unfamiliar object category (human faces)». Cait Newport, Guy Wallis y Ulrike E. Siebeck en Animal Behaviour, vol. 145, págs. 39-49, noviembre de 2018.

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