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15 de Noviembre de 2011
Arqueología

El realismo de las pinturas rupestres

¿Reflejan las pinturas rupestres del Paleolítico el entorno natural de los humanos de ese tiempo?

Arriba, pinturas rupestres de caballos moteados de la cueva de Pech Merle, en el sur de Francia; abajo, caballo de la raza Noriker. [Wikimedia Commons]

Los arqueólogos debaten a menudo sobre si ciertas pinturas, como las de caballos moteados, representan una expresión artística creativa, reflejan la variación fenotípica de las especies en esa época o se centran en fenotipos infrecuentes.

En un estudio reciente se han analizado muestras de ADN prehistórico para averiguar el grado de realismo de unos caballos representados en pinturas paleolíticas de distintas cuevas. Se genotiparon y evaluaron 9 loci relacionados con el color de la piel de 31 caballos prehistóricos, cuando esta especie aún no había sido domesticada, que vivieron hace 35 000 años en Europa oriental y occidental, Siberia y la península ibérica. El equipo evaluó huesos y dientes de especímenes obtenidos en 15 yacimientos.

Se ha comprobado así que las variaciones de color observadas en las pinturas, incluidas las que representan animales moteados, existieron en poblaciones de caballos antes de su domesticación. Estudios de ADN anteriores habían indicado la existencia de caballos bayos y negros, pero el trabajo actual ha demostrado que el fenotipo de motas ya se presentaba en caballos prehistóricos, a los que los humanos dibujaron con fidelidad hace 25.000 años.

El equipo indica que el complejo fenotipo asociado al pelaje moteado no era común, sobre todo tras haber perdido terreno frente a otros. Pero en la actualidad se ha recuperado y es uno de los preferidos en varias razas de caballo, como el Appaloosa y el Noriker.

La investigación contribuye a corroborar la teoría de que los pintores reflejaban su entorno natural y a restar importancia al significado simbólico o trascendental de las representaciones.

Más información en PNAS

Fuente: CORDIS

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