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8 de Abril de 2020
Astronomía

El visitante interestelar se ha fragmentado

No ha soportado el calor del Sol. Las imágenes del cometa muestran ahora que el núcleo se ha partido en dos.

El cometa, y visitante interestelar, 2I/Borisov [NASA, ESA, D. Jewitt (UCLA)].

Las observaciones del telescopio espacial Hubble indican que 2I/Borisov se ha fragmentado. 2I/Borisov es el segundo objeto de fuera de nuestra sistema solar que ha sido observado visitándonos (el primero fue el mucho más misterioso 'Oumuamua). Mientras que las imágenes del 23 de marzo solo muestran un núcleo brillante en el centro de la coma cometaria, en las del 30 de marzo la imagen del objeto parece claramente más alargada: el núcleo se había dividido en dos partes. Ambos fragmentos estaban separados en ese momento unos 180 kilómetros, según cuenta en The Astronomer's Telegram un grupo de observadores encabezado por David Jewitt, de la Universidad de California. En otro mensaje subido a ese servidor, un grupo de astrónomos calcula el diámetro del fragmento escindido: no llega a los cien metros. Parecerá poco, pero es una pérdida considerable para el cometa interestelar, ya que el núcleo de 2I/Borisov no tiene más que unos cientos de metros de diámetro.

2I/Borisov se rompe [http://www2.ess.ucla.edu/~jewitt/HST_Borisov_March_23.28.30.jpg].

Esta nueva observación no es demasiado asombrosa. Los análisis anteriores habían demostrado que 2I/Borisov, pese a su origen interestelar, es un cometa bastante típico, parecido a los objetos de la nube de Oort que circunda al Sol. Es corriente que los cometas se dividan; el calor del sistema solar interior no solo les arranca gas y polvo, sino que desestabiliza el objeto mismo y causa fuerzas adicionales que pueden desagarrar esas «bolas de nieve sucias». Ya a mediados de marzo, un equipo de astrónomos polacos informaba de unos potentes brotes de luminosidad del núcleo cometario. Este comportamiento les llevaba a pensar que el núcleo estaba empezando a fragmentarse; y, en efecto, como hemos visto, dos semanas después se había partido. Para los especialistas ha ocurrido en un mal momento, ya que la mayoría de los grandes telescopios del mundo no está funcionando por culpa del coronavirus.

Lars Fischer

Más información en The Astronomer's Telegram (aquí, aquí y aquí).

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