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6 de Marzo de 2015
Astronomía

¿Es la materia oscura la responsable de las extinciones masivas en nuestro planeta?

Los impactos de cometas y las catástrofes geológicas podrían deberse a la dinámica del sistema solar en la Vía Láctea.

Un nuevo estudio ha propuesto que la acumulación de materia oscura en el plano galáctico podría calentar el núcleo terrestre y provocar catástrofes geológicas. [NASA.]

Tal y como muestra el registro fósil, cada cierto tiempo una catástrofe barre un gran número de especies de la faz de la Tierra. Estas extinciones masivas ocurren aproximadamente cada 30 millones de años; curiosamente, el mismo tiempo que tarda el sistema solar en cruzar el plano de la Vía Láctea. Por esa razón, algunos investigadores han propuesto que las nubes de gas y polvo del plano galáctico podrían desestabilizar las órbitas de los cometas y lanzarlos contra nuestro planeta. Ahora, un estudio reciente acaba de añadir un nuevo miembro a la lista de posibles culpables: la materia oscura.

Se sabe que algunas de las extinciones masivas de nuestro planeta han sido causadas por el impacto de objetos extraterrestres, como el asteroide que hace 65 millones de años cayó cerca de la península de Yucatán y causó la extinción de los dinosaurios. Otras parecen relacionadas con largos períodos de catástrofes geológicas, como erupciones volcánicas continuadas.

Michael Rampino, experto en ciencias de la Tierra de la Universidad de Nueva York, apunta que ambos tipos de cataclismos parecen acontecer con una periodicidad de unos 30 millones de años. Sin embargo, nadie sabe de qué manera el impacto de un objeto extraterrestre podría desencadenar efectos geológicos de larga duración, recuerda el investigador. Según él, la materia oscura podría ser la responsable de ambos fenómenos.

Aunque los científicos desconocen la naturaleza de la materia oscura, su efecto gravitatorio sobre estrellas y galaxias demuestra que esta sustancia abunda en el universo. Por ello, y al igual que ocurre con las nubes de gas y polvo, la acumulación de materia oscura en el plano galáctico podría modificar las órbitas de los cometas y lanzarlos hacia el sistema solar interior.

Rampino cree que la materia oscura también podría afectar directamente a nuestro planeta. Si esta sustancia se compone de partículas de tipo WIMP (siglas inglesas de «partículas masivas que interaccionan débilmente»), estas podrían interaccionar con el núcleo de la Tierra y liberar energía en forma de calor.

En un artículo publicado hace unos días en Montly Notices of the Royal Astronomical Society, Rampino calcula que, en el tiempo que el sistema solar tarda en cruzar el plano galáctico, la interacción con la materia oscura podría llegar a incrementar la temperatura del núcleo terrestre en centenares de grados Celsius. Después, en un proceso que se prolongaría durante millones de años, ese calor emergería a la superficie transportado por penachos de roca caliente que, a su vez, crearían volcanes o rasgarían poco a poco los continentes. Tales fenómenos podrían alterar el clima global e incluso hacer inhóspitas extensas regiones del planeta.

Dennis Kent, del Observatorio de la Tierra Lamont-Doherty, en Nueva York, cree que se trata de una idea interesante. «Uno solo de esos cataclismos podría resultar tolerable para el planeta, pero juntos asestarían un golpe que muchos ecosistemas no podrían soportar», señala. De hecho, agrega, algunos impactos relativamente grandes que no fueron acompañados por una devastación geológica prolongada (tal y como ocurrió con el objeto que hace 35 millones de años se estrelló en lo que hoy es la bahía de Chesapeake) no parecen haber causado daños ecológicos de consideración.

Más información en MNRAS.

Fuente: Science News

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