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30 de Junio de 2020
Oftalmología

Estimular la función de las mitocondrias con luz roja mejora la visión

De acuerdo con un estudio preliminar, una breve exposición a un haz LED carmesí frena la degeneración de las células de la retina que acontece a partir de los 40 años.

Ejemplo de linterna usada durante la investigación. [Colegio Universitario de Londres]

Conocidas como las centrales energéticas de las células, la capacidad de las mitocondrias para producir moléculas de ATP mengua con el paso de los años. Las células fotorreceptoras de la retina requieren de un gran aporte energético a fin de realizar su función. Por consiguiente, la escasez de ATP contribuye al declive de la percepción de la luz y el color asociada con la edad.

Ahora, Glen Jeffery y su equipo, del Colegio Universitario de Londres, proponen una estrategia sencilla y económica para revitalizar la actividad mitocondrial: exponer los ojos a un haz de luz roja durante 3 minutos al día.

En el estudio, publicado por la revista The Journals of Gerontology: Series A, participaron 24 voluntarios de entre 28 y 72 años de edad. Cada uno de ellos recibió una linterna de diodos LED, capaz de emitir radiación electromagnética con una longitud de onda de 670 nanómetros. Es decir, en el rango correspondiente al color rojo dentro del espectro visible. A lo largo de 2 semanas, cada mañana los sujetos iluminaron sus pupilas con el haz de luz durante 3 minutos.

Finalizado el experimento, los investigadores evaluaron la función visual de los participantes y la compararon con los datos obtenidos antes de la exposición a la luz carmesí.

Resultados preliminares, pero esperanzadores

Los fotorreceptores, las neuronas de la retina especializadas en convertir la luz percibida en impulsos nerviosos, se dividen en bastones y conos. Los primeros proporcionan información acerca de los colores, mientras que los segundos detectan la intensidad de la luz.

Así pues, para determinar la sensibilidad de los bastones de los voluntarios, los científicos prepararon una serie de gráficos con letras de colores, algo borrosas, sobre un fondo poco contrastado, que dificultaba su identificación. Dicha sensibilidad mejoró entre el 10 y el 22 por ciento en los sujetos mayores de 38 años. El efecto fue más notable en los bastones especializados en percibir al color azul, el más vulnerable a los efectos del envejecimiento. La exposición a la luz roja también aumentó de forma moderada la capacidad de los conos de percibir destellos tenues en la oscuridad. La visión de los jóvenes, por el contrario, no experimentó cambio alguno.

Trabajos realizados en animales sugieren que la función mitocondrial mejora cuando estos orgánulos absorben longitudes de onda de entre 650 y 1000 nanómetros. Jeffery y sus colaboradores desconocen qué elementos de las mitocondrias captan la luz roja, pero se muestran esperanzados con el hallazgo. A partir de los 40 años, el sentido de la vista experimenta un claro deterioro y el tratamiento propuesto podría revertir los efectos del envejecimiento. Sin embargo, se muestran prudentes y reconocen el carácter preliminar del estudio.

Marta Pulido Salgado

Referencia: «Optically improved mitochondrial function redeems aged human visual decline», de H. Shinhmar et al., en The Journals of Gerontology: Series A; glaa155, publicado el 29 de junio de 2020.

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