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  • 11/01/2018

Fisiología humana

Fiebre en el espacio

La ingravidez aumenta la temperatura corporal de los astronautas. Alcanza los 38°C en reposo y puede superar los 40°C después de realizar ejercicio.

Scientific Reports

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Tras 2 meses y medio en el espacio, la temperatura corporal de 11 astronautas aumentó debido a la ausencia de gravedad. En reposo, el calor de su cuerpo alcanzó los 38°C, mientras que en algunos casos superó los 40°C después de realizar ejercicio. [Wikimedia Commons]

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Es un hecho conocido que, en general, el cuerpo humano presenta una temperatura promedio de 37 grados centígrados. Aunque a lo largo del día se aprecian ligeras variaciones, valores inferiores a 33°C o superiores a 40°C pueden suponer un riesgo para la salud de las personas. Por consiguiente, los científicos han tratado de establecer la influencia de factores como la actividad física, el tipo de ropa o las condiciones ambientales sobre la regulación del calor corporal. Hasta ahora, todos los experimentos se han realizado en el planeta Tierra. Pero, ¿qué ocurre en el espacio?

Científicos del Hospital Universitario Charité de Berlín han observado que, en condiciones de ingravidez, la temperatura del cuerpo humano aumenta. La revista Scientific Reports publica las conclusiones de su investigación.

En el estudio participaron 11 astronautas, 7 hombres y 4 mujeres. Durante 2 meses y medio, los investigadores midieron su calor corporal mediante un sensor, muy sensible y no invasivo, colocado en la frente de los sujetos. Los resultados mostraron que, en reposo, la temperatura del cuerpo humano se situó alrededor de los 38°C. Es decir, en condiciones de poca o nula gravedad, aumentó 1 grado centígrado. Además, el incremento fue mayor cuando los cosmonautas realizaron ejercicio y en algunos casos los valores obtenidos superaron el límite de los 40°C. La temperatura corporal se normalizó cuando los participantes regresaron a la superficie terrestre.

Este fenómeno parece ser lento y gradual, pues no se detectó en misiones espaciales anteriores cuya duración no superó las dos semanas.

Según los datos obtenidos por los científicos, IL-1ra podría ser clave para entender los cambios observados en el calor corporal. Esta citocina es una molécula implicada en procesos pro-inflamatorios y su concentración en sangre también aumenta en condiciones de ingravidez. Ello sugiere que el incremento de la temperatura del cuerpo humano podría tener un origen inflamatorio. Esta reacción sería provocada por la exposición a una mayor radiación solar o las duras condiciones de entrenamiento físico a las que son sometidos los astronautas.

Para los investigadores su hallazgo plantea preguntas importantes acerca de la viabilidad de futuras civilizaciones espaciales. ¿Cómo podrá el ser humano regular su temperatura corporal en viajes espaciales largos? Cabe destacar que, en la Tierra, las personas eliminan el exceso de calor mediante tres procesos: la radiación térmica, la convección, o intercambio de energía, y la evaporación. Sin embargo, los científicos creen que la ausencia de gravedad también dificultaría estos procesos.

Marta Pulido Salgado

Referencia: «Increased core body temperature in astronauts during long-duration space missions», de A. C. Stahn et al. en Scientific Reports, 7, 16180, 23 de noviembre de 2017.

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